El impacto de El Niño en el clima invernal estadounidense
Las proyecciones climáticas oficiales para la próxima estación fría en territorio estadounidense anticipan un periodo caracterizado por condiciones predominantemente húmedas y cálidas, aunque con una notable disminución en los acumulados de nieve en varias zonas clave del país. Este comportamiento atmosférico estará dominado principalmente por la presencia del fenómeno de El Niño.
De acuerdo con la información difundida por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), la alteración en los patrones meteorológicos globales propiciará un incremento en los niveles de humedad que podría favorecer el alivio de la persistente sequía del oeste. Sin embargo, este escenario no resultará del todo favorable para quienes esperan paisajes blancos durante las festividades de fin de año en el norte del territorio.
Regiones del norte registrarán acumulados menores al promedio histórico
Pese a que los especialistas del servicio gubernamental no emiten proyecciones específicas sobre tormentas individuales, los modelos apuntan a que los estados situados en la franja septentrional experimentarán reducciones importantes. Entre las áreas señaladas se encuentran el noreste, la región de los Grandes Lagos, la parte superior del centro-norte y las Montañas Rocosas del Norte, donde se prevé un volumen de nieve inferior al habitual.
En contraste, las previsiones sugieren un comportamiento opuesto para otros puntos geográficos. Las zonas de las Rocosas del Sur, además de sectores específicos localizados en el sureste y el suroeste, podrían recibir precipitaciones sólidas por encima de los parámetros normales durante el desarrollo de la temporada invernal.
Perspectivas para las grandes áreas metropolitanas
Las compañías privadas de meteorología coinciden en el diagnóstico general de escasez de nieve en el norte. De hecho, firmas especializadas como AccuWeather ubican a Salt Lake City como la única gran metrópoli que superará sus registros habituales de acumulación de nieve.
Por el contrario, centros urbanos densamente populated como Chicago, Boston, Nueva York y Filadelfia se encaminan a recibir aproximadamente la mitad o menos de la cantidad de nieve que suele registrarse en un invierno tradicional.
¿Qué sucederá con el vórtice polar y las tormentas repentinas?
Una de las grandes incógnitas ante la llegada de la época fría es la posible irrupción del temido vórtice polar y sus consecuentes masas de aire gélido provenientes del Ártico. Al respecto, Jon Gottschalck, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional y jefe de rama, indicó que este fenómeno no manifestará la misma intensidad observada en la mayoría de los inviernos anteriores, aunque esto no descarta su aparición de forma puntual.
Por su parte, el director del Servicio Meteorológico Nacional, Ken Graham, enfatizó durante una conferencia informativa con medios de comunicación que las condiciones generales no eximen a la población de enfrentar eventos severos de corta duración. “El Niño puede favorecer un invierno más templado que el promedio en el norte de Estados Unidos, pero, escuchen, incluso en los meses de invierno, eso no significa que no vaya a haber nieve. No significa que no pueda haber una tormenta de nieve. Así que no elimina el riesgo”, afirmó el funcionario al detallar las perspectivas climáticas trimestrales.


