Intensifican operativos en Nuevo León para esclarecer el origen de los intensos olores pestilentes
Ante la persistencia de emanaciones fétidas que han afectado a los habitantes de la Zona Metropolitana de Monterrey durante las últimas jornadas, corporaciones ambientales tanto federales como estatales, en conjunto con Petróleos Mexicanos, han decidido intensificar sus protocolos de vigilancia y revisión técnica.
Derivado de una mesa de trabajo efectuada el 3 de septiembre y de un recorrido estratégico por las instalaciones industriales, las instancias gubernamentales pactaron optimizar la compartición de datos y unificar esfuerzos operativos para rastrear la raíz de estos episodios aromáticos inusuales.
Revisión exhaustiva y mediciones atmosféricas
Como parte de las diligencias ministeriales y ambientales, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente llevó a cabo una visita de verificación a la planta procesadora el pasado 31 de agosto, cuyos dictámenes técnicos continúan bajo un riguroso análisis de evaluación.
Paralelamente, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, colaborando de cerca con la administración del Gobierno de Nuevo León, pondrá en marcha un programa de mediciones de contaminantes en puntos geográficos clave del valle metropolitano, permitiendo mapear con mayor precisión el trayecto de las emisiones.
Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales participará activamente ofreciendo soporte especializado para la validación científica de los reportes que se generen en los perímetros cercanos al complejo industrial.
Discrepancia de posturas entre el estado y la empresa productiva
A pesar de las acciones coordinadas, la empresa del Estado ha evitado adjudicar de manera preliminar la responsabilidad de los aromas a sus complejos productivos, enfatizando que las indagatorias siguen su curso para esclarecer la verdad técnica.
No obstante, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, manifestó abiertamente que existen indicios sólidos que apuntan hacia la zona de influencia de la planta refinadora como la principal responsable de estas molestias atmosféricas.
“Descubrimos y hay indicios de que estas emisiones provienen de vientos desde Cadereyta, es decir, la refinería”, declaró el mandatario estatal al tiempo que subrayó la necesidad de indagar a fondo los procesos industriales específicos que habrían propiciado el fenómeno.
Asimismo, el titular del Ejecutivo local tranquilizó a la población al puntualizar que, a pesar de lo desagradable de la situación, los muestreos preliminares descartan la presencia de elementos tóxicos capaces de comprometer gravemente la salud pública, al tiempo que admitió las limitaciones legales de su administración para aplicar sanciones directas al tratarse de un recinto de jurisdicción federal.
Panorama productivo y repunte en los volúmenes residuales
Estadísticas recientes divulgadas por la empresa petrolera revelan que el complejo energético procesó un promedio de 160.3 mil barriles diarios de crudo durante el mes de julio, cifra que representa el 13.2 por ciento del total nacional procesado por el sistema de refinerías del país.
Con este volumen, la planta norteña se posicionó en el cuarto peldaño a nivel nacional, quedando por detrás de los complejos ubicados en Salina Cruz, Oaxaca; Dos Bocas, Tabasco; y Tula, Hidalgo, los cuales reportaron cifras de 246.8, 228.9 y 203.7 mil barriles diarios, respectivamente.
En el desglose de su oferta productiva, la gasolina magna ocupó el primer sitio con 44.9 mil barriles diarios, seguida por el diésel con un promedio mensual de 40 mil barriles diarios.
Llamativamente, el tercer sitio en volumen de elaboración correspondió al combustóleo, alcanzando los 30.7 mil barriles diarios, lo que se tradujo en un incremento anual de 77.3 por ciento para este subproducto derivado de la destilación primaria del petróleo.


