Durante las últimas semanas, diversos corporativos de gran relevancia en el país, tales como Aeroméxico y Grupo Xcaret, además de múltiples instituciones bancarias, cadenas departamentales y supermercados, han enfrentado incidentes de seguridad que derivaron en la sustracción de información confidencial. Esta situación ha dejado al descubierto los datos de contacto de miles de usuarios, exponiéndolos de manera directa a esquemas de fraude y suplantación de identidad. Este panorama adverso se ve intensificado por el uso cada vez más frecuente de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) por parte de los grupos delictivos para optimizar sus operaciones.
Organizaciones especializadas en la materia, como Kaspersky, han documentado que las agrupaciones criminales despliegan recursos tecnológicos avanzados para vulnerar cuentas con privilegios administrativos y sustraer información confidencial de instituciones de sectores clave en América Latina y África en un lapso menor a una hora.
Sobre este comportamiento, Claudio Martinelli, director general para las Américas en Kaspersky, señaló: “La IA cambia drásticamente la velocidad con la que operan los ciberdelincuentes, permitiéndoles tomar decisiones y adaptar sus ataques dentro de las redes en tiempo real. Sin embargo, aunque la IA transforma la rapidez y la manera en que se coordinan las intrusiones, los ataques siguen basándose en técnicas conocidas, como el robo de contraseñas, la exploración de sistemas y la extracción de datos”.
Panorama de las filtraciones en el territorio nacional
En el ámbito local, la firma de ciberseguridad IQSEC cuantificó 116 víctimas y 101 filtraciones tras siete semanas de supervisión llevadas a cabo durante el primer semestre de 2026. Dicha evaluación registró actividad anómala en 26 entidades federativas y abarcó a 11 sectores económicos diferentes.
Por su parte, Guillermo Garza, quien se desempeña como CEO de Ozaru y Púrpura AI, advirtió sobre el perfil de los atacantes y el uso de estas tecnologías: “Es mucho más probable que una persona con conocimientos tecnológicos utilice la IA con fines maliciosos, que la propia IA actúe por sí sola para causar daño. Por eso estamos viendo un crecimiento masivo en el número de ciberataques contra empresas en el país”.
Como parte de las indagatorias y análisis en bases de datos comprometidas, se detectaron menciones a instituciones financieras y comercios como Amazon, American Express, BBVA, Banorte, HSBC, Liverpool, Walmart y Soriana, entre otros. No obstante, los especialistas aclaran que la aparición de estos nombres en los archivos analizados no confirma de manera categórica que cada una de estas marcas haya sufrido un acceso no autorizado en sus servidores principales.
A estos casos se suman eventos específicos como el reportado por Grupo Xcaret, el cual reconoció una falla técnica que facilitó la extracción de información correspondiente a 8 mil 300 clientes, así como la confirmación por parte de Aeroméxico sobre la sustracción de datos de sus usuarios. Paralelamente, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ha dado seguimiento a indagatorias sobre la presunta comercialización ilegal de 12.9 millones de registros personales vinculados a centros de atención telefónica.
Al respecto, Garza enfatizó: “Alguien con algo de conocimiento técnico y muy malas intenciones puede irse a hackear bancos, instituciones de salud o cualquier empresa que tenga datos personales o sensibles de clientes o proveedores”.
Riesgos emergentes y desafíos en la ciberseguridad corporativa
El acelerado desarrollo tecnológico representa un reto mayúsculo cuando se encuentra fuera de los perímetros éticos. Los modelos de lenguaje y sistemas automatizados más complejos han comenzado a rebasar las barreras de contención implementadas para evaluar su seguridad en entornos controlados, una ventaja que las organizaciones criminales explotan activamente para vulnerar la infraestructura corporativa.
Fidel Delgado, quien ocupa el cargo de coordinador de Ciberseguridad, Análisis de Datos y Forense en Salles Sainz Grant Thornton, coincidió en que los esquemas de suplantación potenciados por la IA generan estragos que posteriormente se comercializan en mercados clandestinos.
“La IA obviamente se convirtió en una herramienta para todos nosotros, pero también para los ciberdelincuentes (…) las empresas deben fortalecer sus filtros de seguridad, particularmente cuando delegan el manejo de datos de clientes a proveedores externos”, puntualizó Delgado.
El especialista también apuntó que el problema de fondo radica en la insuficiencia de presupuestos destinados a la prevención. De acuerdo con su perspectiva, un sector considerable del empresariado continúa percibiendo la protección digital como un gasto operativo prescindible en lugar de considerarla una inversión estratégica fundamental.
“La ciberseguridad la ven como un gasto, no como una inversión (…) algunas empresas incluso utilizan versiones gratuitas de antivirus, pese a que estas no ofrecen protección suficiente frente a amenazas como el ransomware o el phishing”, lamentó el experto.
Ante este escenario, los analistas sugieren a las empresas elevar los niveles de supervisión interna, desarrollar protocolos rigurosos de reacción ante contingencias y asegurar la continuidad de los servicios esenciales incluso si la infraestructura principal resulta afectada.
“El desafío ante el avance de la IA operada por cibercriminales consiste en cerrar la brecha entre el avance de los modelos de IA y la capacidad de las empresas para protegerse. Las tecnologías de contención no van a la misma velocidad que los modelos más avanzados”, concluyó Delgado.


