Una nueva oferta salarial tras el rechazo sindical
El Instituto Mexicano del Seguro Social ha modificado su postura económica frente a su base laboral al plantear un incremento global de 8 por ciento. Esta cifra representa un avance sustancial en comparación con el porcentaje inicial de 2.9 por ciento que generó un profundo descontento y movilizaciones en la capital del país durante el pasado mes de octubre.
El director general del organismo, Zoé Robledo, detalló los pormenores de esta contraoferta en un mensaje conjunto con el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños. Durante el encuentro con los medios de comunicación, las autoridades explicaron que la propuesta fue previamente analizada y avalada por el Consejo Técnico de la institución, elevando el esquema original que se encontraba estancado.
La distribución de este incremento contempla un 4 por ciento directo al salario tabular y otro 4 por ciento destinado a la ayuda para el pago de renta de casa habitación. Con esta reestructuración, la administración federal busca dar respuesta a las demandas económicas que las representaciones gremiales han puesto sobre la mesa durante las recientes mesas de diálogo.
“A partir de esa sesión se aprobó un incremento adicional para que pase de 6.8 por ciento a 8 por ciento, compuesto por 4 por ciento al salario tabular y 4 por ciento a la ayuda para pago de renta de casa habitación”, detalló Zoé Robledo al explicar los ajustes financieros aprobados.
Asimismo, el funcionario enfatizó que la decisión responde de manera directa a los resultados de las consultas internas organizadas por el sindicato, donde la base trabajadora manifestó su inconformidad con los montos iniciales planteados por la dirección del instituto.
Basificación para personal de salud contratado durante la contingencia sanitaria
Además del ajuste económico en las percepciones ordinarias, las autoridades anunciaron la incorporación definitiva a la planta laboral de 10 mil 939 trabajadores eventuales. Este grupo está conformado por personal que desempeñó labores esenciales durante la emergencia sanitaria por COVID-19, abarcando especialidades de enfermería, medicina, camilleros, áreas de higiene, personal de laboratorios y técnicos en rayos X.
La regularización de estas plazas busca reforzar áreas prioritarias como los servicios de urgencias, hospitalización, áreas quirúrgicas, farmacias y módulos de consulta externa en diversas regiones del país.
Paralelamente, el plan integral de mejoras incluye la digitalización de procesos farmacéuticos, la atención prioritaria de solicitudes de insumos desde las unidades médicas, la modernización de los sistemas de almacenamiento y la distribución de equipos básicos indispensables para la labor diaria del personal médico y de enfermería.
Demandas vigentes y movilizaciones en la capital
A pesar del nuevo esquema de incremento salarial y del plan de basificación, diversos grupos de trabajadores han mantenido sus exigencias de alcanzar un aumento de hasta 10 por ciento directo al salario tabular, además de demandar mejoras sustanciales en el suministro de medicamentos y en las condiciones generales de infraestructura hospitalaria.
Las tensiones laborales han derivado en convocatorias de protesta en la Ciudad de México, donde los empleados del sector salud han manifestado su inconformidad mediante bloqueos y marchas rumbo al Zócalo capitalino, exigiendo respuestas integrales a sus demandas profesionales y de atención médica.


