Un cierre indefinido que enciende las alertas en el sector turístico
El popular centro recreativo El Géiser, situado en el municipio de Tecozautla, Hidalgo, acumula ya tres semanas de inoperatividad. Aunque las gestiones oficiales se han comunicado bajo el argumento de realizar labores de mantenimiento correctivo, la prolongación de la pausa ha comenzado a repercutir de manera negativa en la economía de la zona.
Ante esta situación, los representantes del sector empresarial advierten que la suspensión prolongada de actividades está dañando gravemente la derrama económica regional y poniendo en riesgo los puestos de trabajo que dependen directa e indirectamente de la afluencia turística que atrae este emblemático punto del estado.
Las posibles causas detrás de la falta de flujo
Respecto al origen del problema, José Luis Castro Gómez, presidente de la Asociación de Balnearios y Parques Acuáticos del estado, señaló que el cierre obedece a una notable disminución en el suministro de agua y vapor dentro del sistema, un fenómeno que según su perspectiva podría estar relacionado con la actividad sísmica reciente registrada en la zona del Pacífico.
No obstante, esta hipótesis carece por el momento de validación institucional. Por su parte, la titular de la Secretaría de Turismo estatal, Elizabeth Quintanar, indicó que se implementará una mesa de diálogo multidisciplinaria con la participación de instituciones académicas, expertos en geología, la Comisión Federal de Electricidad y diversas instancias gubernamentales para esclarecer la situación.
Repercusiones en la economía local y alternativas para vacacionar
La relevancia turística de Tecozautla no es menor; tan solo durante el periodo vacacional de Semana Santa, el municipio albergó a 163,000 visitantes, posicionándose como el segundo destino con mayor demanda en todo el territorio hidalguense. Por esta razón, los empresarios locales han solicitado respaldo urgente de los órdenes estatal y federal.
Al respecto, el sector empresarial reiteró su exigencia de apoyo gubernamental «para que este desarrollo turístico continúe operando, en beneficio del desarrollo económico de la región y del estado de Hidalgo«. En tanto las instalaciones permanecen inaccesibles para el público general, las autoridades y prestadores de servicios sugieren a los viajeros considerar otras opciones de aguas termales que operan con normalidad en la demarcación.
Origen e historia de un fenómeno geotérmico singular
A pesar de que el sitio es promocionado habitualmente como un atractivo natural, su origen se remonta a mediados del siglo pasado. Fue en 1955 cuando se realizó la perforación del primer pozo geotérmico de América Latina, el cual funcionó como planta generadora de energía eléctrica hasta el año 1972. Posteriormente, hacia 1985, el espacio se transformó en un complejo recreativo enfocado «para el aprovechamiento balneológico del sistema geotérmico«.
Cabe recordar que esta no es la primera ocasión en que el balneario presenta complicaciones operativas de esta índole. A finales del mes de enero previo, el complejo debió ser desalojado de emergencia tras detectarse una baja repentina en la presión del vapor; sin embargo, en aquella ocasión las condiciones se normalizaron con rapidez permitiendo retomar las actividades turísticas a los pocos días, un escenario que contrasta drásticamente con la actual contingencia.


