Descubrimientos arqueológicos en el corazón de la capital
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) han sacado a la luz importantes vestigios históricos ocultos bajo los suelos del emblemático edificio del Nacional Monte de Piedad, ubicado a pocos metros del Zócalo y de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Las excavaciones permitieron identificar restos estructurales que pertenecieron al antiguo Palacio de Axayácatl, la edificación prehispánica donde el tlatoani Moctezuma Xocoyotzin hospedó a los conquistadores españoles y donde posteriormente permaneció cautivo tras la llegada de las huestes europeas en 1519.
Los trabajos de investigación arqueológica, coordinados por expertos del Programa de Arqueología Urbana (PAU) como Raúl Barrera Rodríguez y José María García Guerrero, forman parte de las intervenciones de rehabilitación realizadas en la casa matriz de la institución financiera. Las inspecciones técnicas confirmaron que este subsuelo resguarda un estrato histórico fundamental que conecta el periodo final del esplendor mexica con los primeros años del virreinato novohispano.
Evidencias de la conquista y el periodo virreinal
Las labores de salvamento arqueológico se desarrollaron de manera intensiva tras una serie de supervisiones en la mitad norte del inmueble histórico. Durante las excavaciones, los expertos abrieron 12 pozos de sondeo en las inmediaciones del patio principal, detectando restos de muros de piedra y argamasa correspondientes a remodelaciones del siglo XVIII, así como bases y fustes de columnas pertenecientes al siglo XVI.
Sin embargo, el hallazgo más relevante ocurrió en un cuarto adyacente donde se practicó una excavación extensiva. Allí se identificaron los cimientos de una habitación construida con sillares de basalto y tezontle, levantada sobre un piso de lajas de origen prehispánico. Los análisis históricos y materiales determinaron que esta estructura funcionó como la morada personal de Hernán Cortés tras la caída de México-Tenochtitlan en 1521, fungiendo además como la sede del primer Cabildo de la Nueva España hacia 1525 y del posterior Marquesado del Valle de Oaxaca.
Materiales reutilizados y testimonio de la destrucción
Los arqueólogos destacaron que los constructores españoles emplearon materiales procedentes de la destrucción deliberada de las llamadas Casas Viejas de Axayácatl para levantar las nuevas edificaciones coloniales. En los paramentos de la estructura colonial se descubrieron sillares tallados en altorrelieve que representan símbolos sagrados de la cosmovisión mexica, tales como una serpiente emplumada asociada a Quetzalcóatl, un tocado de plumas y un glifo alusivo al tianquiztli o mercado tradicional.
Asimismo, el análisis de los fragmentos de cerámica recuperados en los pozos —que abarcan desde la alfarería Azteca III hasta la loza vidriada y mayólica de manufactura española y novohispana— permitió documentar la transición cultural en este espacio neurálgico. Estas estructuras presenciaron eventos definitivos para el devenir histórico nacional, incluyendo la muerte de Moctezuma Xocoyotzin a finales de junio de 1520 y el posterior asedio que culminó en la huida de las fuerzas europeas durante la llamada Noche Triste.


