Hacienda ajusta al 3.9% el déficit fiscal para 2027 y modera la expectativa de crecimiento económico
El titular de la dependencia, Edgar Amador, acudió este martes al recinto legislativo para entregar formalmente el Paquete Económico correspondiente al ejercicio fiscal de 2027. El documento contempla un escenario macroeconómico más prudente, en el cual se ha decidido ajustar a la baja la estimación de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) y, simultáneamente, elevar las previsiones de desbalance fiscal para el periodo.
Proyecciones económicas y contexto internacional
De acuerdo con la nueva estrategia presentada ante los legisladores, la economía mexicana registrará un avance puntual de 2%, cifra que muestra una moderación en comparación con el cálculo optimista de abril pasado, contenido en los pre-criterios. Con este cambio, el rango oficial se ubica ahora entre el 1.5 y 2.5%, distanciándose del intervalo previo que iba de 1.9 a 2.9%.
Este ajuste alinea las estimaciones oficiales con las posturas del Banco de México y se acerca con mayor precisión a la expectativa promedio del mercado financiero, la cual se sitúa en el 1.8% conforme a los sondeos especializados de Citi.
Durante su comparecencia, el funcionario federal advirtió que la nación atraviesa por un escenario global adverso, marcado principalmente por la volatilidad en las cotizaciones internacionales de los energéticos. No obstante, matizó que el dinamismo interno continúa respaldado por la solidez del mercado de consumo, las recientes mejoras salariales, la disminución de la pobreza laboral, un sector externo resiliente, la atracción constante de Inversión Extranjera Directa (IED) y una inflación que se mantiene bajo control.
Consolidación fiscal más lenta y nivel de deuda
Como consecuencia de este panorama de menor dinamismo, las autoridades financieras reconocieron que el proceso de saneamiento de las cuentas públicas tomará más tiempo del previsto. La proyección de déficit fiscal se incrementó hasta el 3.9% del PIB, rebasando el umbral de 3.5% que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) había planteado originalmente en los pre-criterios.
A pesar de este incremento, el saldo rojo proyectado por el gobierno federal se mantiene por debajo de las advertencias emitidas por algunas agencias calificadoras y analistas privados. Por ejemplo, firmas como Fitch estiman que el déficit podría rondar el 4.4% del PIB tanto para este año como para el siguiente, debido a la prolongación de un ritmo de actividad económica moderado.
Asimismo, los documentos presupuestales señalan que la proporción de la deuda pública total respecto a la economía nacional alcanzará un nivel del 55% del PIB al cierre del ejercicio.
Gasto social, inversión física y estrategia de ingresos
Frente a las limitaciones de recursos y las presiones sobre las finanzas públicas, el responsable de la hacienda pública recalcó que se blindará el presupuesto destinado a los programas sociales prioritarios, garantizando una asignación equivalente al 2.6% del PIB. En la misma línea, se comprometió a destinar otro 2.6% del PIB para apuntalar el gasto de inversión física.
El funcionario enfatizó que este esquema de asignación protegerá rubros estratégicos para el desarrollo nacional, asegurando que ni la infraestructura prioritaria ni los sectores de educación y salud sufrirán recortes operativos que pongan en riesgo su funcionamiento.
En términos generales, el proyecto contempla un gasto neto total de 10.6 billones de pesos, lo que representa un 26.7% del PIB nacional.
Para financiar estas metas sin descuidar la estabilidad macroeconómica, la estrategia gubernamental se centrará en optimizar la recaudación mediante un mayor rigor en la actividad tributaria. Entre las acciones previstas para ampliar el margen de maniobra presupuestal se contemplan cambios específicos a la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Bajo esta ruta de fiscalización y cumplimiento, el poder ejecutivo proyecta que los ingresos tributarios escalarán hasta una cota histórica equivalente al 15.9% del PIB. En suma, los ingresos totales calculados para el próximo año ascienden a 9.2 billones de pesos, cifra que representa el 23.2% del PIB.


