Gobierno estadounidense castiga a flota pesquera ecuatoriana por abastecer de cocaína a cárteles mexicanos
El gobierno de los Estados Unidos ha implementado severas sanciones económicas y financieras en contra de una red criminal dedicada al trasiego internacional de narcóticos en territorio ecuatoriano. Esta estructura delictiva utilizaba fachadas comerciales marítimas para mover cargamentos masivos de sustancias ilícitas hacia Norteamérica, conectando directamente con las organizaciones criminales más peligrosas de la región.
De acuerdo con la información oficial emitida por las autoridades financieras norteamericanas, la medida punitiva alcanza directamente a 10 embarcaciones y 15 objetivos estratégicos asentados en Ecuador. Estas entidades y bienes materiales se encuentran plenamente identificados como operadores al servicio de Los Choneros y Los Lobos, considerados históricamente como los grupos delictivos más sanguinarios y con mayor capacidad de operación en el país sudamericano.
El modus operandi bajo la fachada de la industria pesquera
Las investigaciones detallan que los narcotraficantes operaban con total impunidad aparente utilizando una fachada corporativa sumamente compleja. Al respecto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló lo siguiente:
“Bajo la fachada de empresas pesqueras legítimas, una flota de embarcaciones con sede en Ecuador transfiere secretamente cocaína cerca de Manta a pequeñas lanchas rápidas conocidas como go-fast.”
Una vez completada esta transferencia en alta mar, los cargamentos prohibidos continúan su trayectoria hacia el norte del continente, atravesando territorio mexicano bajo el control operativo de facciones criminales de gran peso como el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Asimismo, se descubrió que los barcos pesqueros sancionados cumplían una doble función logística al proveer suministros esenciales como alimentos y combustible a las lanchas rápidas durante su travesía.
Impacto en los puertos y la violencia regional
Dentro del paquete de penalizaciones, una de las embarcaciones fue formalmente señalada por transportar de manera directa grandes cantidades de cocaína, mientras que el resto de la flota quedó bajo un estricto régimen de bienes bloqueados debido al soporte logístico brindado en el océano Pacífico.
El epicentro de estas operaciones ilícitas se localizaba en las inmediaciones de Manta, un punto geográfico crucial para el comercio marítimo y el sector atunero ecuatoriano. Sin embargo, la infiltración del crimen organizado ha transformado drásticamente la dinámica social del lugar, donde los homicidios se han disparado de forma alarmante en los últimos años debido a las disputas encarnizadas por el dominio de las rutas de trasiego. La gravedad de esta crisis de seguridad quedó evidenciada trágicamente con el asesinato del alcalde de la ciudad previo al proceso electoral presidencial de 2023.
Estrategia militar de Estados Unidos en el Pacífico
Ante la magnitud del flujo de drogas hacia su mercado interno, Washington ha intensificado su estrategia de intervención mediante el uso de fuerza militar contra el narcotráfico en corredores estratégicos del Caribe y el Pacífico oriental. Estas acciones han incluido operativos aéreos que, desde 2025, suman más de 200 bajas en enfrentamientos con embarcaciones sospechosas.
Si bien estas tácticas han generado cuestionamientos por parte de legisladores estadounidenses en torno a su marco legal, la administración defiende los resultados obtenidos. Según los reportes oficiales, las tareas de intercepción marítima lideradas por la Guardia Costera en el Pacífico oriental han permitido la confiscar más de 225 mil libras de cocaína desde mediados de 2025, frenando parcialmente el flujo de recursos financieros hacia los cárteles transnacionales.


