Perspectivas económicas y proyecciones de crecimiento para el país
Durante su comparecencia ante los legisladores en el Congreso para defender el Paquete Económico 2027, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, aseguró que la economía nacional transita por una trayectoria favorable y sólida. El funcionario argumentó que las proyecciones financieras se mantienen firmes y descartó cualquier escenario de crisis en el corto o mediano plazo.
Para respaldar esta postura, el secretario señaló que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reportó un incremento anual de 3.4 por ciento durante el mes de julio con cifras originales, lo que refleja el dinamismo de diversos sectores productivos. Ante este panorama, la dependencia federal estima que el Producto Interno Bruto (PIB) cierre con un incremento de entre 1 y 2 por ciento al concluir el ejercicio de 2026.
Asimismo, para el año 2027, el gobierno federal pronostica un rango de expansión de 1.5 a 2.5 por ciento. El responsable de las finanzas públicas explicó que la utilización de rangos porcentuales permite que las previsiones de ingresos y gastos conserven su vigencia y flexibilidad durante todo el proceso legislativo de aprobación y la subsecuente ejecución presupuestaria, evitando depender de una sola variable rígida.
Sostenibilidad de la deuda pública y finanzas sanas
Uno de los ejes centrales de la exposición fue la situación del endeudamiento gubernamental. Ante las inquietudes expresadas por diversos sectores respecto al manejo de las obligaciones financieras, el secretario fue enfático al señalar que el coeficiente se mantendrá controlado y en una ruta de convergencia previsible. Actualmente, el indicador se ubica en torno a 55 por ciento y las previsiones apuntan a que la deuda pública se estabilizará alrededor de 56 por ciento del PIB.
Al respecto, el funcionario subrayó que estas cifras no representan una amenaza para la macroeconomía nacional ni para la estabilidad financiera de los hogares. «La deuda no es una variable de riesgo ni para la macroeconomía ni para los hogares mexicanos», reiteró ante el pleno, añadiendo que el coeficiente de deuda respecto al producto no constituye un factor de alarma para empresas, inversionistas ni legisladores.
Dentro de la estrategia fiscal proyectada, el balance primario registrará una mejora significativa al pasar de un superávit de 0.1 por ciento del PIB en 2026 a 0.5 por ciento en 2027. Esta disciplina fiscal busca preservar el acceso favorable del país a los mercados de crédito nacionales e internacionales.
Inversión en infraestructura y estrategia de ingresos
Para impulsar el desarrollo nacional, la administración federal contempla un ambicioso programa de inversión que movilizará recursos por 5.6 billones de pesos hacia 2030. Alrededor de la mitad de este presupuesto se canalizará de manera prioritaria al sector energético, mientras que el resto se distribuirá en proyectos carreteros, portuarios, ferroviarios e hidráulicos.
En el apartado de ingresos tributarios, el titular de Hacienda reconoció que la recaudación obtenida a través del Impuesto Sobre la Renta (ISR) se ha ubicado por debajo de las metas previstas inicialmente para el ciclo en curso. No obstante, puntualizó que se implementaron mecanismos preventivos, como una nueva modalidad del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), para proteger las participaciones correspondientes a los gobiernos estatales.
Adicionalmente, se promueve el fortalecimiento de los ingresos locales mediante la modernización de los catastros y registros públicos, respetando en todo momento la autonomía de las administraciones municipales y estatales.
Combate al contrabando y eficiencia fiscal sin nuevos impuestos
En lo referente al comercio exterior y la fiscalización, el secretario destacó los resultados obtenidos en el combate frontal al contrabando de combustibles mediante el uso de tecnologías digitales y herramientas de rastreo avanzado. Entre septiembre de 2025 y junio de 2026, las autoridades detectaron 109 mil 400 millones de litros de hidrocarburos no declarados, lo que derivó en la recaudación de 4 mil 600 millones de pesos por conceptos de IVA e IEPS.
El funcionario enfatizó que el incremento en la recaudación tributaria se ha logrado mediante el cierre de espacios a la evasión, la elusión, el contrabando y las malas prácticas de facturación, logrando sumar el equivalente a cuatro puntos porcentuales del PIB sin necesidad de aprobar una reforma fiscal integral.
«Sin mediar una reforma fiscal, estamos añadiendo cuatro puntos porcentuales del PIB», afirmó, al concluir que la prioridad actual de la dependencia es optimizar la eficiencia recaudatoria y combatir la ilegalidad antes de contemplar cualquier modificación impositiva profunda.


