Captación digital de jóvenes en la mira de las autoridades
El uso de plataformas digitales por parte de la delincuencia organizada se ha consolidado como una de las estrategias más alarmantes para sumar nuevos integrantes en distintas regiones del país. En el estado de Nayarit, las autoridades ministeriales encendieron las alertas tras confirmar que las redes sociales, particularmente aplicaciones de videos cortos como TikTok, funcionan como el principal anzuelo para engañar y captar a adolescentes y jóvenes.
Durante una entrevista concedida a medios nacionales, Elvia Ludmila Heredia, fiscal general del Estado de Nayarit, detalló que los grupos delictivos utilizan identidades falsas y promesas de empleo engañosas en el entorno virtual. Esta problemática refleja una preocupante evolución en las tácticas de captación, alejándose de los métodos tradicionales de coacción directa para migrar hacia la persuasión digital, aprovechando la alta exposición de los menores en internet.
La deshumanización y el término ‘pollitos de color’
Un aspecto revelador de las indagatorias ministeriales es el lenguaje despectivo que los operadores criminales emplean para referirse a las personas que logran enganchar en la red. De acuerdo con la funcionaria estatal, dentro de las estructuras delictivas los nuevos reclutas son catalogados bajo la denominación de “pollitos de color”, una analogía cruel que remite a los animales que se comercializaban en ferias populares y que, en este contexto, evidencia la nula expectativa de supervivencia que les espera tras aceptar estas falsas ofertas de trabajo.
Las investigaciones señalan que las víctimas de esta red de engaños son trasladadas de manera sistemática hacia zonas de alto riesgo. Habitualmente, los jóvenes recién llegados son desplegados directamente en la primera línea de combate situada en las demarcaciones limítrofes con Jalisco, Zacatecas y Durango, corredores estratégicos altamente disputados por su relevancia para el trasiego clandestino de armas y sustancias ilícitas.
Al respecto, la fiscal general explicó parte de los hallazgos obtenidos tras recientes operativos en la región: “Hemos detectado que por TikTok los están reclutando. Incluso una detención de hace 15 días de dos jóvenes en la extracción de datos a una mujer; le piden que busque personas, es muy denostativa, le dice pollitos de color para mandarlos a la sierra”.
Adiestramiento táctico a cargo de exmiembros de seguridad
Las promesas iniciales que atraen a los jóvenes suelen incluir esquemas laborales flexibles, tales como jornadas de dos días de trabajo por dos días de descanso. Sin embargo, una vez que las víctimas se encuentran bajo el control absoluto de la organización criminal, son conducidas a campamentos clandestinos donde quedan incomunicadas y son sometidas a rigurosos procesos de adiestramiento militar.
Según la información recabada por la Fiscalía de Nayarit, la instrucción táctica de estos reclutas no corre a cargo de mandos comunes, sino de personas con experiencia previa en las instituciones del orden. Ludmila Heredia afirmó que los instructores encargados de moldear a los nuevos elementos son exmiembros de Seguridad Pública, quienes les transmiten conocimientos especializados en supervivencia y combate.
“Son capacitados por exmiembros de seguridad pública, les enseñan supervivencia, los levantan a las 5 de la mañana, los enseñan a usar armas, a dormir en árboles, a esconderse de barrancos”, detalló la funcionaria sobre la severa rutina a la que son sometidos los menores.
Contexto regional de violencia y disputa territorial
La situación en Nayarit guarda estrecha relación con la dinámica de seguridad que padece el estado vecino de Jalisco, donde desde hace varios años se han documentado múltiples casos de desapariciones de menores vinculadas a esquemas idénticos de enganche digital y falso reclutamiento laboral.
Pese a los operativos coordinados entre los diferentes órdenes de gobierno, las células delictivas continúan renovando sus métodos cibernéticos para burlar la vigilancia institucional. Esta tendencia quedó de manifiesto tras el reciente hallazgo de un presunto centro de exterminio y crematorio clandestino en territorio nayarita, donde se presume que habrían sido incineradas las víctimas de la violencia homicida.
Aunque las indagatorias ministeriales continúan su curso y las autoridades locales evitan señalar formalmente a una organización criminal específica, el mapa delictivo de la zona señala una fuerte presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tanto en Nayarit como en Jalisco, mientras que las rutas hacia Zacatecas y Durango registran confrontaciones permanentes con diversas facciones del Cártel de Sinaloa.


