Exigencia internacional y presión política sobre el gobierno mexicano
La situación política en el estado de Sinaloa ha tomado un giro internacional tras las recientes declaraciones de altos mandos antidrogas de Estados Unidos. Un exfuncionario de gran peso en la administración estadounidense solicitó de manera pública al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la captura y el traslado inmediato del gobernador sinaloense Rubén Rocha Moya hacia territorio norteamericano, con el propósito de que responda por los señalamientos criminales formulados en su contra.
A través de su perfil oficial en redes sociales, Derek Maltz, quien ocupó la dirección interina de la Administración para el Control de Drogas, reaccionó al escenario político generado tras el retorno temporal de Rocha Moya a sus funciones ejecutivas locales, luego de haber cumplido un periodo de ausencia de 112 días. En su mensaje digital dirigido al gabinete de seguridad mexicano, el exagente enfatizó con firmeza que “Rubén Rocha debe rendir cuentas por sus acciones”.
Asimismo, el especialista en seguridad exterior propuso la ejecución de una “operación de arresto y deportación de alto nivel hacia Estados Unidos”, argumentando que las redes del narcotráfico transnacional operan en complicidad directa con autoridades gubernamentales. Desde su perspectiva, los servidores públicos que incurren en actos ilícitos otorgan servicios indispensables y críticos para la supervivencia logística de las estructuras criminales.
Ruben Rocha must be held accountable for his actions! The corrupt politicians provide substantial and critical services to the TERROR CARTELS. We need another high level arrest and removal operation to USA @OHarfuch so Rocha will face justice.
🇺🇸🇲🇽🇺🇸— Derek Maltz Sr (@derekmaltz_sr) August 22, 2026
Acusaciones formales por narcotráfico y vínculos con el Cártel de Sinaloa
El posicionamiento emitido por Maltz se alinea con los expedientes judiciales presentados originalmente por el Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y por el administrador de la agencia antidrogas, Terrance C. Cole. Estas instancias federales han imputado formalmente al gobernador sinaloense y a un bloque compuesto por nueve funcionarios y exfuncionarios de la misma entidad federativa por delitos graves asociados al tráfico de drogas y armas.
De acuerdo con la investigación formulada por la justicia estadounidense, los implicados habrían colaborado de manera sistemática con el Cártel de Sinaloa para facilitar la introducción y distribución masiva de sustancias prohibidas hacia el mercado norteamericano. Entre los nombres señalados en la acusación formal figuran personajes de la política local como Enrique Inzunza Cazarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán.
Al respecto, la postura oficial emitida por las autoridades estadounidenses y compartida por el exmandos de la agencia antidrogas subraya el alcance global de estas investigaciones. “Que estos cargos envíen un mensaje claro a todos los funcionarios alrededor del mundo que trabajan con narcotraficantes: sin importar su título o posición, estamos comprometidos a llevarlos ante la justicia”, afirmó Clayton en su momento.
IT’S TIME FOR ACCOUNTABILITY@rochamoya_
United States Attorney for the Southern District of New York, Jay Clayton, and Administrator of the U.S. Drug Enforcement Administration (“DEA”), Terrance C. Cole, previously announced the unsealing of an indictment charging RUBEN ROCHA… pic.twitter.com/9KibHPQLcz
— Derek Maltz Sr (@derekmaltz_sr) August 23, 2026
Antecedentes de la presión diplomática y el contexto institucional
Esta no es la primera ocasión en que el exadministrador interino de la agencia norteamericana alza la voz para exigir acciones punitivas contra los servidores públicos mexicanos señalados en la Corte de Nueva York. Días después de que se hiciera pública la acusación formal contra el grupo de diez políticos vinculados a la administración sinaloense, Maltz insistió en que el combate al crimen organizado resulta ineficaz si se omite la persecución de las redes de protección institucional que permiten su operación.
Durante su trayectoria profesional, Derek Maltz acumuló una experiencia de 28 años como agente especial en la lucha contra los cárteles de la droga y encabezó de forma interina la institución antidrogas entre el 20 de enero y el 2 de mayo de 2025, bajo el mandato del presidente estadounidense Donald Trump. Sus recientes intervenciones públicas continúan generando debate sobre la cooperación bilateral y la responsabilidad de los actores políticos frente a las investigaciones internacionales por delincuencia organizada.


