Crisis en Coahuila: el Partido Acción Nacional pierde su registro estatal tras fracasar en las urnas
El escenario político en el norte del país experimenta un hecho inédito para una de las fuerzas tradicionales de México. La estructura territorial del Partido Acción Nacional en Coahuila enfrenta un proceso de disolución total después de que los resultados electorales de los recientes comicios para renovar el Congreso local demostraran un drástico rechazo por parte de la ciudadanía en las urnas.
El impacto del proceso electoral y el umbral legal
Durante la jornada comicial celebrada el pasado mes de junio, la fuerza política albiazul apenas logró sumar 27 mil 819 votos en todo el territorio coahuilense. Esta cifra representa un porcentaje de votación efectiva equivalente al 2.29 por ciento del total emitido.
Al no alcanzar el 3 por ciento mínimo que exige la legislación electoral vigente para conservar las prerrogativas y el reconocimiento oficial como instituto político local, el partido perdió de manera automática su registro en la demarcación. Como consecuencia directa de este descalabro, la organización se quedó sin representación legislativa en el parlamento estatal.
La intervención de la dirigencia nacional
Ante este panorama adverso, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional notificó formalmente a la estructura local sobre su cese de funciones mediante el acuerdo oficial SG/027/2026. Dicha resolución determinó la disolución inmediata tanto del Comité Directivo Estatal como de la Comisión Permanente en la entidad.
Los lineamientos internos del organismo político contemplaban un plazo improrrogable de 48 horas para que la dirigencia local, encabezada por Elisa Maldonado, presentara recursos de defensa o argumentos jurídicos que frenaran la medida. Dicho término legal venció el pasado jueves sin que hasta el momento la representación partidista haya emitido una postura pública o un posicionamiento oficial respecto a la pérdida del registro.
Reestructuración y futuro incierto
Fuentes al interior de la cúpula nacional adelantaron que en los próximos días se anunciará el nombramiento de una comitiva provisional. Esta nueva administración interina tendrá la compleja tarea de asumir el control administrativo y emprender una profunda reingeniería política en un plazo estimado de hasta tres años para intentar rescatar la presencia del partido en la región.
El informe interno que fundamenta la disolución destaca que el desplome en las preferencias ciudadanas pone bajo presión financiera al proyecto a escala federal. Esto se debe a que el sostenimiento económico de la estructura local recaerá directamente sobre las finanzas del Comité Ejecutivo Nacional.
Un declive sostenido en las urnas
La pérdida del registro estatal no surge de manera aislada, sino que confirma una tendencia a la baja en el respaldo ciudadano que se viene documentando desde los comicios para la gubernatura celebrados en 2023.
En aquel proceso electoral, en el cual participó como parte de una coalición junto al Partido Revolucionario Institucional, el blanquiazul aportó el 6 por ciento de los 765 mil 979 votos que respaldaron la candidatura de Manolo Jiménez Salinas. Sin embargo, la posterior competencia en solitario dejó al descubierto la pérdida de base militante y simpatizantes en los diferentes municipios coahuilenses.


