Un salto generacional largamente esperado en el mercado de wearables
Elegir el momento adecuado para renovar un dispositivo tecnológico suele generar dudas entre los usuarios, especialmente cuando se trata de relojes inteligentes. A diferencia de los teléfonos móviles, cuya sustitución responde a ciclos más dinámicos, los accesorios de muñeca suelen acompañarnos durante periodos prolongados antes de mostrar obsolescencia. Tras una espera de dos años, la compañía surcoreana ha decidido introducir en el mercado la segunda generación de su dispositivo más robusto, planteando un escenario ideal para analizar si realmente amerita realizar una inversión.
El nuevo Galaxy Watch Ultra2 aterriza en el territorio nacional con un precio de salida fijado en 12,999 pesos, superando los 10,999 pesos que costaba su predecesor en su lanzamiento. Este incremento económico viene acompañado de modificaciones sustanciales en su arquitectura interna, su diseño exterior y sus capacidades de procesamiento, buscando convencer tanto a los usuarios veteranos de la marca como a quienes buscan su primer reloj de gama alta.
Diseño más estilizado y mayor potencia interior
Uno de los aspectos más llamativos a simple vista es la optimización en las dimensiones del cuerpo del reloj. El dispositivo ha logrado reducir su perfil de grosor de 12.1 mm a tan solo 10.7 mm, ofreciendo una apariencia menos aparatosa en la muñeca, aunque su peso se sitúa ligeramente por encima con 61.5 gramos frente a los 60.5 gramos del modelo original. La pantalla de cristal de zafiro y caja de titanio ahora alcanza un brillo pico extraordinario de 5,000 nits impulsado por un panel Super AMOLED de 1.52 pulgadas.
En las entrañas del equipo, el cambio más radical se encuentra en la sustitución del anterior procesador por el Qualcomm Snapdragon Wear Elite de 3 nm, un chip Penta-core que opera hasta a 2.1 GHz e incorpora una NPU Hexagon para inteligencia artificial en el dispositivo. Esta potencia se complementa con una duplicación en la capacidad de almacenamiento interno, que pasa a ser de 64 GB manteniendo los 2 GB de memoria RAM. Asimismo, la autonomía promete dar un salto cualitativo gracias a la ampliación de su batería, que escala desde los 590 mAh hasta los 800 mAh.
El apartado de conectividad también experimenta mejoras notables al integrar Bluetooth 6.0 y Wi-Fi 6.0. La durabilidad se mantiene como un pilar fundamental al conservar la certificación de grado militar MIL-STD-810H junto con protección contra polvo y agua IP68 y 10 ATM, asegurando resistencia incluso ante la inmersión en agua salada.
Nuevas herramientas de salud y rendimiento deportivo
La experiencia de uso no solo se apoya en especificaciones de hardware más potentes, sino en la incorporación de un ecosistema de funciones orientadas al bienestar y la actividad física. Entre las adiciones más destacadas figura el Entrenador de carrera, una utilidad que evalúa el nivel físico y el ritmo del usuario mediante una prueba inicial de 12 minutos para estructurar un plan de entrenamiento completamente personalizado con indicaciones en tiempo real.
Para los entusiastas de las actividades al aire libre, el modo Carrera de trail optimiza el seguimiento en rutas agrestes al proporcionar datos detallados de elevación, pendientes y cartografía mediante soporte para archivos GPX y GPS integrado. Por su parte, la función de Carga cardíaca diaria analiza el esfuerzo cardiovascular para sugerir los tiempos óptimos de recuperación, evitando así episodios de sobreentrenamiento.
El bienestar integral se complementa con la nueva Alerta de nutrición, diseñada para estimar la pérdida de líquidos tras el ejercicio y guiar al deportista sobre sus necesidades de hidratación. A esto se suma el Índice de condición física, un indicador que sintetiza métricas complejas como el VO₂ máx., la composición corporal BIA y la variabilidad del pulso para ofrecer una radiografía precisa de la salud general del usuario durante el descanso y la actividad.


