El impacto de la coyuntura política en los activos locales
La proximidad de los comicios y las dudas sobre el rumbo político a partir de diciembre de 2027 han generado un clima de cautela que presiona a la baja los precios de los instrumentos financieros nacionales. Indicadores como el riesgo país en 700 puntos y la dispersión en las tasas de los bonos evidencian la prudencia con la que los inversores evalúan el escenario actual. Ante este panorama de volatilidad, diversos brókeres y consultoras analizan las alternativas más convenientes para posicionarse en el mercado argentino minimizando la exposición política.
Obligaciones negociables y los recaudos de Vector Investments
Desde la perspectiva de Vector Investments, su presidente y CEO, Andrés Azicri, advierte sobre la confluencia de dos factores de riesgo: las fluctuaciones en las tasas internacionales —impulsadas por los movimientos en la curva de los títulos del Tesoro de Estados Unidos— y las tensiones internas derivadas del calendario electoral. Pese a destacar el ordenamiento fiscal y cambiario del Gobierno, el ejecutivo señala que un entorno de mayor tirantez podría deprimir la demanda local de dinero y ralentizar la actividad.
Para sortear esta coyuntura, la firma sugiere apostar por un esquema conservador: “Sugerimos un portafolio de puras ON en dólares con vencimiento en torno a 2030 y un 10% de liquidez en AO27 para aprovechar ciertas oportunidades que pueda proveer la volatilidad”. Asimismo, aclaró que la reincorporación a instrumentos de deuda soberana dependerá de señales concretas sobre la acumulación de reservas y el impulso al crédito productivo.
La administración del riesgo según Mills Capital
Por su parte, Lorenzo Delhon, portfolio manager de Mills Capital Asset Management, enfatiza que los efectos de la incertidumbre no impactan de manera uniforme en todo el abanico financiero. Aquellos activos con plazos de cancelación anteriores al proceso electoral operan como un resguardo natural, permitiendo al tenedor percibir sus acreencias antes de la definición política.
Al diferenciar las alternativas disponibles, el especialista apunta que “en obligaciones negociables la distinción clave es entre emisores con generación de dólares genuina versus empresas cuya rentabilidad depende, en algún punto, del Estado”. A su vez, advierte que los títulos soberanos de largo plazo y las acciones concentran la mayor sensibilidad ante los vaivenes políticos, concluyendo que “la clave es entender que en un año electoral, el riesgo no se elimina, se administra eligiendo en qué tramo de la curva y en qué tipo de emisor sentarse”.
El potencial de Vaca Muerta como refugio estratégico
Más allá del contexto político, el sector energético continúa captando el interés de los analistas debido a su dinámica de expansión. Pedro Siaba Serrate, jefe de research y estrategia de Portfolio Personal Inversiones (PPI), sostiene que “es muy difícil no estar optimista con Vaca Muerta, más allá del ciclo electoral”, proyectando un salto exponencial en la producción hidrocarburífera para los próximos años.
Este dinamismo, respaldado por la demanda internacional de energía, posiciona a ciertos activos vinculados a la cuenca neuquina como opciones defensivas. En particular, los bonos provinciales y corporativos ligados al sector Oil & Gas se perfilan como alternativas atractivas para diversos perfiles de inversión:
- Bono Internacional de Neuquén 2034 (NDG4D): Destacado por su perfil defensivo, este título se ve respaldado por la sólida situación fiscal de la provincia. Las regalías hidrocarburíferas representan una porción mayoritaria de los ingresos locales, consolidando un superávit primario de 3,4% de sus ingresos al segundo trimestre de 2026 y una sólida cobertura de pagos a doce meses de 6,14x.
- YPF (YPFD): Considerada una vía directa para capturar el crecimiento del shale, focalizando su estrategia en proyectos de exportación y desinversión de campos maduros para concentrar su capital en el segmento no convencional.
- TGS (TGSU2): Con un rol clave en la infraestructura de transporte de gas y proyectos aprobados bajo el régimen de incentivos, se posiciona como una alternativa de menor riesgo regulatorio dentro de los servicios públicos.
- Pampa Energía (PAMP): Ofrece un modelo diversificado que combina la producción de hidrocarburos con la generación eléctrica y participaciones en empresas de transporte, aportando un perfil equilibrado frente a los vaivenes del mercado.


