Empleados del Seguro Social marchan y demandan alza salarial de diez por ciento y remoción de dirigente
Una nueva jornada de protestas sacude las calles de la capital mexicana con la movilización de miles de empleados pertenecientes al Instituto Mexicano del Seguro Social, quienes exigen mejoras sustanciales en sus percepciones económicas y profundos cambios en la estructura de su representación gremial. Los inconformes reclaman un incremento salarial del 10 por ciento, la anulación de una normativa interna que califican como censura y la salida inmediata de la dirigencia nacional.
Las tensiones se intensificaron a raíz de una consulta impulsada para someter a votación una propuesta de aumento salarial del 2.9 por ciento, la cual es rechazada por amplios sectores de la base laboral al considerarla insuficiente frente al costo de vida actual. Representantes del sector inconforme señalan que dicho ejercicio consultivo fue impuesto desde las altas esferas gubernamentales y sindicales, por lo que buscan articular un bloque mayoritario que frene esta medida y devuelva a la mesa las conversaciones contractuales.
Acusaciones de coacción y temor por la renovación de contratos temporales
Durante una intervención mediática, Eduardo Vinicio Martínez, portavoz del sector de jubilados y pensionados de la institución, alertó sobre prácticas intimidatorias dentro de las instalaciones laborales para coaccionar el sufragio de la plantilla. Según sus estimaciones, hasta 320 mil trabajadores tendrían motivos para rechazar el tope salarial propuesto, aunque advirtió sobre un clima de presión institucional.
“Gobernación, el subsecretario de Gobernación y el sindicato nos la están imponiendo. Nuestros trabajadores están de acuerdo en votar no al 2.9 por ciento que les ofrecen y buscar un 10 por ciento directo al salario”, declaró Martínez al referirse a la postura generalizada de la base.
El representante denunció que la dirigencia encabezada por Rafael Olivos ha recurrido a tácticas de presión que afectan de manera directa a los empleados bajo esquemas de contratación temporal, específicamente a los conocidos como personal “08”, quienes enfrentan el riesgo de perder su fuente de empleo si no respaldan la postura oficial en las urnas.
“Inclusive, en un sector muy vulnerable, que son los trabajadores 08, se les amenazó con que, si no votaban a favor del 2.9 por ciento, no les volverían a dar contrato”, afirmó, subrayando que este sector experimenta un auténtico terrorismo sindical.
Pliego petitorio incluye fin de la censura y carencias operativas
Además de la exigencia económica principal, la protesta aglutina demandas históricas relacionadas con la vida democrática interna y la dignidad en las labores cotidianas. Entre los puntos centrales destaca la derogación formal de la cláusula 136 Bis de los estatutos gremiales, una disposición que castiga con sanciones severas o la expulsión a quienes difundan información crítica sobre la administración del sindicato.
Asimismo, los manifestantes exigen la celebración urgente de un congreso extraordinario con el propósito de destituir a Rafael Olivos y renovar la cúpula directiva. A estas demandas se suma la exigencia de dotar a las clínicas y hospitales de suficientes recursos materiales, herramientas tecnológicas y personal suficiente para garantizar una atención médica digna a los derechohabientes.
De acuerdo con el testimonio de los inconformes, la falta de insumos básicos obliga al personal médico y administrativo a desempeñar sus funciones en condiciones sumamente precarias, subsanando las deficiencias estructurales únicamente a través del esfuerzo diario y la voluntad del personal en activo.


