La economía argentina experimentó en septiembre la segunda mayor alza de precios en América Latina, situándose únicamente por detrás de Venezuela, conforme a los registros oficiales difundidos por los bancos centrales y oficinas estadísticas de quince naciones de la región. El podio inflacionario del periodo fue completado por Guatemala.
El reporte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) evidenció un incremento que duplicó con creces el registro de Brasil y superó por un margen superior a cuatro veces las marcas observadas en México, Colombia y Chile. En el extremo opuesto del análisis regional, las menores variaciones mensuales correspondieron a Perú, Costa Rica y Paraguay.
El contexto regional y la brecha inflacionaria
Este escenario refleja la distancia que todavía debe recortar la economía nacional para alcanzar la estabilidad de sus socios geográficos, a pesar de la marcada desaceleración experimentada desde el 211% anual heredado por la administración de Javier Milei en 2023. Mientras que el nivel general avanzó 1,9% en apenas un mes, una suba de esa magnitud equivale a varios meses de inflación acumulada en naciones como México o Chile.
Por su parte, la variación interanual de los precios internos se ubicó en el 33,4% durante septiembre, al tiempo que el acumulado en lo que va del año alcanzó el 23,6%. Venezuela continúa como el caso más extremo del continente, con una variación mensual que multiplica varias veces la tasa argentina y supera el comportamiento trimestral de la gran mayoría de los países limítrofes.
Desglose del índice de precios en el territorio nacional
El organismo estadístico oficial reportó que el índice de precios al consumidor (IPC) avanzó 1,9% en el noveno mes del año, dos décimas por encima del registro previo. Dicho resultado estuvo en línea con las estimaciones de los analistas financieros relevados periódicamente por la autoridad monetaria.
En tanto, la inflación núcleo —indicador que excluye los componentes regulados y de comportamiento estacional— mostró un retroceso, impulsada principalmente por incrementos en divisiones como alimentos fuera del hogar y productos medicinales. No obstante, el índice general se vio presionado al alza por los servicios públicos, tarifas de energía y combustibles, además de los rubros estacionales vinculados al sector agropecuario.
Perspectivas económicas y proyecciones para el cierre del año
De cara al último tramo del ejercicio, las expectativas de las consultoras privadas y del mercado anticipan una trayectoria mensual moderada para los próximos meses, lo que permitiría concluir el periodo anual con una tasa cercana al 30%. A pesar de esta tendencia hacia la baja, las mediciones mensuales del país se mantienen significativamente por encima de la media regional, donde la gran mayoría de los estados relevados anotaron variaciones inferiores al 1% mensual.
Paralelamente, las autoridades financieras internacionales actualizaron sus perspectivas macroeconómicas para el país, estimando un comportamiento inflacionario promedio del 32,5% para el presente ciclo, junto con proyecciones de crecimiento moderado para la actividad económica y estabilidad en los indicadores laborales.


