La trayectoria de Sergio ‘Checo’ Pérez en el automovilismo internacional dio un giro definitivo en el año 2011, momento en el que concretó su ansiado debut en la Fórmula 1 de la mano de la escudería Sauber. Sin embargo, detrás de aquel histórico ascenso se encuentra el firme respaldo financiero y moral de Carlos Slim Domit, quien no solo creyó en el potencial del tapatío desde su infancia, sino que también tuvo el privilegio de comunicarle la noticia que cambiaría su vida deportiva para siempre.
Durante la celebración del Gran Premio de México, hito en el cual el piloto nacional acumuló un total de 300 Grandes Premios disputados dentro de la categoría reina, el reconocido empresario hizo memoria sobre aquel instante decisivo en el que le confirmó al conductor que su sueño europeo se había materializado de forma oficial.
“Fue un momento muy emotivo, estaba toda su familia ahí”, recordó Slim Domit al hablar sobre la ocasión.

Los detalles detrás del anuncio que transformó la carrera de Checo Pérez
El proceso para asegurar un asiento en la parrilla principal requirió complejas negociaciones con Peter Sauber, cabeza visible del equipo suizo que apostaría por el talento mexicano para la temporada de aquel año. Una vez rubricados los acuerdos contractuales, el empresario organizó el traslado del deportista desde Guadalajara hasta la capital del país bajo el pretexto de una conferencia de prensa.
“El día que hablamos con Peter y firmamos con él fue, aparte un momento muy bonito porque cerramos con Peter, le dijimos a ‘Checo’ que si podía venir a México, él estaba en Guadalajara y hasta ese día se enteró que ya estaba el equipo”, contó el empresario.
La genuina sorpresa y la alegría desbordada tanto del corredor como de sus seres queridos transformaron la revelación en un hito imborrable para los círculos cercanos que lo habían impulsado desde las bases del automovilismo. Dicho éxito no solo respondía a gestiones administrativas en despacho, sino al rendimiento competitivo que el tapatío había demostrado previamente en categorías formativas de alta exigencia como la Fórmula 3 y la GP2.
Una alianza estratégica convertida en un fuerte vínculo familiar
El lazo entre Sergio Pérez y Carlos Slim Domit germinó cuando el corredor apenas contaba con siete años de edad, evolucionando rápidamente hacia una relación que trascendió el ámbito estrictamente comercial. A través del proyecto de la Escudería Telmex, ideado específicamente para potenciar a las promesas nacionales del deporte motor, el directivo aportó los recursos indispensables para que el joven piloto pudiera emigrar al continente europeo en busca de oportunidades competitivas.
Con el paso de las temporadas, la influencia del empresario dejó una huella profunda en la formación personal del atleta, inculcándole principios y herramientas de liderazgo que le permitieron sobrellevar la soledad y la presión de radicar en el extranjero siendo un adolescente.
“Para mí es un segundo padre”, expresó el mexicano, al reconocer el papel que tuvo en sus primeros años como piloto y la orientación que recibió durante el proceso.
Asimismo, el directivo ha subrayado la resiliencia que ha caracterizado al deportista a lo largo de las décadas, consolidando una filosofía de trabajo que se alinea perfectamente con el lema institucional de ‘Never Give Up’ que el propio piloto adoptó como estandarte personal.

El camino de esfuerzo y perseverancia hacia la cima del automovilismo mundial
Antes de consolidarse en la máxima categoría, el propio Pérez reveló que a la edad de 14 años comenzó a gestionar personalmente su futuro deportivo. Despertándose de madrugada en territorio mexicano, realizaba llamadas internacionales a estructuras europeas para indagar sobre costos y plazas disponibles en campeonatos juveniles, demostrando una determinación inquebrantable.
Tras conseguir una cotización favorable para competir en la Fórmula BMW alemana, acudió con Carlos Slim Domit para solicitar su respaldo económico mediante la Escudería Telmex. Aquel apoyo abrió las puertas de la prestigiosa Ferrari Driver Academy y facilitó los contactos con directivos de Ferrari y Sauber, pavimentando el camino para su estreno oficial en el Gran Premio de Australia en 2011.
A lo largo de los años, el piloto nacional ha defendido los colores de escuadras emblemáticas como McLaren, Force India, Racing Point y Red Bull, organización con la cual conquistó el subcampeonato mundial en 2023 y múltiples victorias memorables, destacando su heroico triunfo en el Gran Premio de Sakhir de 2020 tras una remontada histórica.
Tras un periodo de pausa competitiva, el experimentado volante firmó su vinculación con Cadillac para afrontar los siguientes retos profesionales, reafirmando su vigencia en la élite y celebrando tres centenares de apariciones oficiales en un circuito global donde su nombre ya ocupa un sitio estelar.


