Una nueva etapa para el referente de la cocina nipona en la capital
Sobre la calle de Temístocles, un imponente refugio arquitectónico logra aislar por completo el bullicio metropolitano. En este espacio, donde la vegetación se entrelaza con una compleja estructura metálica para emular un bosque encantado, el sonido predominante es la música ambiental y el particular corte que los expertos realizan en las piezas marinas.
El establecimiento conocido durante más de una década como Tori Tori en el número 61 de Temístocles ha evolucionado oficialmente para consolidarse bajo el nombre de TORI. Esta transformación no solo refresca su identidad visual, sino que reordena su propuesta espacial y gastronómica en una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México.
El corazón de esta experiencia culinaria se aprecia durante el tradicional despiece de un ejemplar de atún de aleta azul de aproximadamente 90 kilos. Mediante la técnica ancestral denominada maguro kaitai, el chef Marcelo Hisaki y su equipo se adentran en la columna vertebral del pescado, extrayendo cada porción con precisión quirúrgica para convertirla posteriormente en nigiris, sashimis, conos o preparaciones en tartar que arriban a las mesas con absoluta frescura.
Arquitectura vanguardista y origen del concepto
Inaugurado originalmente en 2011 para desahogar la alta demanda de su predecesor ubicado en Anatole France, el local de Temístocles destacó desde su origen por su propuesta estética. Concebido por el arquitecto Michel Rojkind en colaboración con Héctor Esrawe y Yuri Zagorin, el diseño integró por primera vez en la metrópoli un jardín vertical mediante una fachada de dos capas de acero que simulan hiedra natural.
En esta nueva etapa, el recinto mantiene su emblemática estructura exterior, pero optimiza sus interiores para ofrecer una atmósfera luminosa donde la terraza adquiere protagonismo. Asimismo, las instalaciones incorporarán próximamente en su segundo piso un concepto de alta cocina denominado Hisaki, diseñado para brindar una vivencia más íntima mediante barras especializadas y ambientes de iluminación tenue.
Tradición contemporánea bajo la batuta del chef Marcelo Hisaki
La dirección culinaria de TORI recae en Marcelo Hisaki, quien funge como chef corporativo del grupo restaurantero. La oferta actual interpreta las bases clásicas de la cocina japonesa desde una perspectiva moderna, apostando por insumos locales y de temporada sin caer en la saturación de la fusión innecesaria.
“Conocer profundamente la tradición también puede darte libertad para crear”, señala el chef al describir una carta que equilibra los formatos tradicionales como el teppanyaki y las sopas con creaciones propias, tales como la tártara de atún con tobiko negro y huevo de codorniz, los ostiones con toque de yuzu o el asado sobre piedra caliente conocido como Ishiyaki.
Los cimientos de una historia culinaria
El éxito de esta marca tiene sus raíces en la trayectoria del doctor Katsumi Kumoto Kawasaki, un cirujano dentista formado en la UNAM que arribó a territorio nacional a los 24 años con recursos limitados. Tras abandonar su práctica médica inicial, incursionó en la industria restaurantera en 1995 con un proyecto de comida rápida en Ciudad Satélite antes de trasladarse a Polanco.
Ante la necesidad de educar al comensal mexicano sobre los estándares reales de la gastronomía de su país de origen, Kumoto implementó las barras de sushi tradicionales, posicionando al negocio como uno de los pilares fundamentales en la consolidación de la comida japonesa en México, compartiendo época con referentes históricos como el restaurante Kaikan, Suntory, Nagaoka y Sushi Itto.
¿Cuánto cuesta comer en TORI?
El establecimiento maneja un cheque promedio estimado en $800 pesos por persona, excluyendo bebidas. No obstante, el costo final puede oscilar considerablemente según la selección de platillos, elevándose al incorporar cortes especiales de pescados, preparaciones con carne Wagyu o ingredientes de importación como el caviar.
Dentro del menú se pueden encontrar entradas y sopas en un rango de $175 a $445 pesos, opciones de arroz desde $135 hasta $340 pesos, y selecciones especiales del chef que van de los $660 a los $1,460 pesos. Las piezas individuales de sushi y sashimi se ofertan entre $115 y $900 pesos, mientras que los rollos tradicionales y especiales oscilan entre $250 y $555 pesos.
Para quienes buscan alternativas más robustas, la carta incluye tazones chirashi, sopas udon y soba, platos con curry, donburi, además de una amplia variedad de teppanyakis cuyos precios alcanzan hasta los $2,780 pesos en el caso de cortes selectos y wagyu.


