De las puntas de ballet a la silla presidencial: el pasado deportivo y artístico de Claudia Sheinbaum que intrigó a Donald Trump
La trayectoria política y académica de la actual mandataria mexicana ha llamado la atención en escenarios internacionales, generando reacciones de sorpresa incluso entre líderes globales como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante un reciente mitin político, el titular de la Casa Blanca hizo alusión a los antecedentes profesionales de su homóloga, manifestando su desconcierto sobre cómo pasó de practicar ballet a convertirse en presidenta de México tras sostener una conversación telefónica bilateral.
En su discurso ante simpatizantes, el mandatario estadounidense expresó su sorpresa al referirse a la etapa artística de la jefa del Ejecutivo federal:
“Ella fue bailarina de ballet. No sé cómo demonios pasó de ser bailarina de ballet a presidenta de México. ¿Cómo demonios ocurrió eso?”
Los años de formación en la danza clásica y el contraste deportivo
Lejos de la narrativa política tradicional, los primeros años de vida de Claudia Sheinbaum estuvieron marcados por una intensa disciplina artística. Entre los seis y los 18 o 19 años de edad, la hoy mandataria practicó ballet clásico bajo rigurosa técnica inglesa. Aunque nunca ha hecho pública la academia exacta donde se formó, sí ha compartido con nostalgia anécdotas de aquella época, como su participación en escenarios emblemáticos del país, tal es el caso del Teatro Juárez de Guanajuato.
Lejos de limitarse a las expresiones culturales, la juventud de la presidenta estuvo caracterizada por una versatilidad inusual que la llevó a transitar de los escenarios teatrales a las pistas de entrenamiento físico de alta exigencia al ingresar a la educación superior.
Del remo universitario a la investigación científica en la UNAM
Al concluir su etapa en la danza y comenzar su formación académica en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la mandataria dio un giro radical en sus actividades extracurriculares. Fue en esa época cuando decidió integrarse de lleno al equipo representativo de remo de la UNAM, combinando sus exigentes estudios en la Licenciatura en Física con entrenamientos rigurosos.
Esta etapa universitaria no fue un pasatiempo menor; durante un periodo aproximado de dos años, Sheinbaum mantuvo una férrea disciplina deportiva que la llevó a competir más allá de las fronteras nacionales, representando a la máxima casa de estudios en justas internacionales. Años más tarde, ya en su faceta como servidora pública, la mandataria recordó con orgullo aquellos momentos al remar un kilómetro en el canal de Cuemanco junto a las integrantes del equipo femenil universitario.
Paralelamente a su faceta como atleta de alto rendimiento, consolidó una sólida trayectoria en el ámbito científico como académica e investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM. En la actualidad, la jefa del Ejecutivo federal mantiene un estilo de vida activo y enfocado en el bienestar físico, practicando disciplinas orientales como el chi kung, un ejercicio tradicional chino basado en la respiración consciente y la meditación.


