Datos del Banco Central ponen en duda la pronta desaceleración de la mora crediticia en el país

Indicadores oficiales anticipan un escenario complejo

A pesar de las previsiones optimistas compartidas por el equipo económico del Gobierno, un análisis detallado de los recientes registros publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) apunta a que la desaceleración en los incumplimientos de pago de los préstamos podría dilatarse más de lo previsto inicialmente. Debido al rezago habitual que caracteriza al informe sectorial, las estadísticas oficiales sobre el comportamiento de la mora durante julio y agosto se darán a conocer formalmente recién entre septiembre y octubre. Sin embargo, los antecedentes difundidos por la propia autoridad monetaria en los últimos días sugieren que la esperada estabilización del indicador podría tardar en consolidarse.

Desde el oficialismo han reiterado en repetidas ocasiones que no consideran necesaria una intervención estatal orientada a forzar un alivio en los niveles de morosidad, una medida que había sido impulsada por ciertos sectores de la oposición. La postura oficial sostiene que se trata de un «asunto entre privados» y argumenta que las entidades bancarias disponen de los niveles de solvencia adecuados para gestionar las refinanciaciones pertinentes. Asimismo, el Ejecutivo defendía la hipótesis de que el indicador de irregularidad ya había alcanzado un techo definitivo desde el cual comenzaría una trayectoria descendente sostenida.

El impacto en familias y empresas durante julio

Las proyecciones oficiales comenzaron a ser cuestionadas tras la exposición pública que brindó el vicepresidente de la entidad monetaria, Vladimir Werning, durante la 47ª Convención Anual del IAEF. En aquel encuentro ante referentes del sector empresario, el funcionario reveló que el ratio de irregularidad correspondiente al crédito destinado al sector privado se ubicó en el 7,7% durante el séptimo mes del año, lo que representa un incremento de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el registro previo de junio.

De esta forma, el sistema financiero experimentó un repunte que interrumpió la pausa marginal de mayo, mes en el cual se había interrumpido una secuencia negativa de diecisiete meses consecutivos de subas. Al discriminar por segmentos, el informe expuesto por Werning detalló que los atrasos en los pagos de las familias treparon hasta el 12,9% en julio, superando el 12,8% del período anterior. Por su parte, la irregularidad en el sector corporativo aumentó al 3,6%, marcando también una suba de 0,1 puntos porcentuales frente al balance precedente.

La tendencia alcista ya había sido advertida de forma preliminar por la consultora 1816 a través de un análisis elaborado con base en los registros de la Central de Deudores del BCRA. Los especialistas de dicha firma calcularon que la mora general del sector privado no financiero pasó del 7,63% en junio al 7,73% en julio, evidenciando un deterioro transversal en los principales componentes del sistema.

El freno en el financiamiento presiona al indicador

Otro de los factores que genera incertidumbre sobre la evolución a corto plazo del índice se relaciona con la dinámica del crédito. Durante la presentación del Informe de Política Monetaria correspondiente al segundo trimestre, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, había indicado que la recuperación en la entrega de nuevos préstamos en moneda nacional funcionaría como un mecanismo de contención para reducir el peso relativo de la mora.

No obstante, el último Informe Monetario del organismo reflejó que los préstamos en pesos destinados al sector privado experimentaron una contracción real y sin estacionalidad del 1% durante agosto, cortando una racha de cuatro meses consecutivos con variaciones positivas moderadas. En este sentido, la economista jefe de la consultora Invecq, Milagros Gismondi, señaló que esta desaceleración en el otorgamiento de fondos vuelve «más difícil» observar una mejora en el índice general de irregularidad durante el octavo mes del año, dado que el denominador del cálculo se vio afectado por la menor actividad crediticia.

Aunque Bausili había anticipado que el proceso de normalización transcurriría de manera paulatina debido a las complejidades estructurales de la dinámica financiera, los analistas privados coinciden en que la recuperación del mercado de crédito es una condición indispensable para lograr una baja genuina y sostenida en los niveles de atraso financiero.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img

Latest Articles