Colapsan vialidades en la capital del país tras protesta y bloqueo de empleados del seguro social
La tensión laboral en el sector salud escaló de manera significativa durante la noche de este jueves 8 de octubre, luego de que un contingente de empleados del Instituto Mexicano del Seguro Social decidiera tomar las instalaciones de su sede nacional ubicada en la Ciudad de México. Esta acción drástica se consumó después de que las negociaciones y mesas de diálogo sostenidas con la Secretaría de Gobernación se rompieran de forma abrupta, lo que motivó a los agremiados a continuar con sus movilizaciones en las calles de la capital.
Horas antes de la toma del edificio principal, la marcha de los inconformes provocó severas afectaciones viales y estrangulamiento vehicular en una de las arterias más importantes de la metrópoli, específicamente en el Paseo de la Reforma. A pesar de los llamados al orden y de que la dependencia federal expresó su apertura para continuar los canales de comunicación mediante el diálogo, el sector sindicalizado mantuvo su postura de presión durante varias horas de la noche.
Afectaciones viales y expansión del conflicto a otros estados
El grupo inicial que se encargó de bloquear la sede central estuvo conformado por aproximadamente 50 trabajadores del IMSS, aunque la magnitud de la protesta comenzó a expandirse rápidamente hacia otras zonas estratégicas tanto de la capital como del interior de la República mexicana.
Ante la falta de acuerdos satisfactorios, los manifestantes advirtieron sobre la posibilidad latente de instalar un plantón indefinido en Reforma durante las primeras horas del viernes 9 de octubre. Paralelamente, se documentaron cierres a la circulación en puntos clave como una sede ubicada en la alcaldía Tláhuac, además de un bloqueo de consideración en Periférico Norte, en el tramo comprendido entre Naucalpan y Tlalnepantla, a la altura de la colonia Santa Mónica.
El descontento laboral no se limita al Valle de México. Diversas seccionales anunciaron que en entidades como Michoacán y Querétaro los empleados analizan sumarse a la inconformidad y estallar en paros de labores si las autoridades federales no muestran una postura flexible ante sus demandas económicas y operativas.
¿Cuáles son las principales demandas del personal de salud?
El núcleo del conflicto gira en torno a la exigencia de un incremento salarial de al menos el 10 por ciento, una cifra que fue rechazada tajantemente por los representantes de la Secretaría de Gobernación. En contraste, las autoridades tienen previsto someter a votación un aumento drásticamente menor, fijado en un 2.9 por ciento, el próximo 14 de octubre.
Los inconformes advirtieron que, en caso de que el gremio rechace dicha propuesta gubernamental en las urnas, convocarán a una movilización nacional de carácter masivo. Además del tema estrictamente salarial, la protesta de este jueves puso sobre la mesa la urgente necesidad de garantizar la dotación adecuada de suministros médicos e insumos básicos para brindar una atención óptima a los derechohabientes, una exigencia que hasta el momento no ha recibido una respuesta formal o propuesta de solución por parte de los funcionarios.
El malestar de los trabajadores del IMSS se originó tras la celebración de un congreso el mes pasado, donde se aprobaron modificaciones a diversos artículos internos que, de acuerdo con testimonios recabados por medios locales, formalizaron el tope salarial del 2.9 por ciento y vulneraron la libertad de expresión dentro del gremio.
Finalmente, los profesionales de enfermería e integrantes inconformes hicieron un llamado solidario a la ciudadanía para respaldar su causa, acusando que la dirigencia oficial de su sindicato les ha dado la espalda, por lo que mantendrán sus acciones de presión y amenazas de paros nacionales en busca de condiciones laborales justas.
Con información de Quadratín y Reforma.


