Claudia Sheinbaum descarta nuevos apoyos sociales y prioriza educación y salud para el presupuesto 2027
A pocas horas de que el Poder Ejecutivo entregue el proyecto fiscal al poder legislativo, la administración federal ha confirmado su estrategia presupuestaria para los próximos años. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que su administración mantendrá vigente la red de asistencia pública heredada de la gestión anterior, pero optará por no instaurar nuevas ayudas económicas adicionales a las ya anunciadas.
Durante su habitual conferencia de prensa matutina, la titular del Ejecutivo federal explicó que el sostenimiento financiero de esquemas como la pensión universal para adultos mayores demanda un esfuerzo fiscal considerable para las arcas nacionales. Este rubro contempla la incorporación anual de más de 500.000 nuevos beneficiarios y ajustes inflacionarios obligatorios dictados por la Constitución.
Consolidación de lo existente y enfoque en salud y educación
Ante la magnitud de los recursos requeridos para mantener los subsidios vigentes, la mandataria fue enfática sobre la dirección que tomará el erario en su administración. La jefa de Estado recordó que su gestión ideó tres iniciativas propias, por lo que la prioridad actual será consolidar lo ya establecido y canalizar el excedente financiero hacia sectores fundamentales.
“Entonces ya no se piensa hacer nuevos programas, nosotros diseñamos tres, sino continuar con los programas que tenemos y el recurso adicional dedicárselo educación y el servicio universal de salud”, comentó Claudia Sheinbaum.
Asimismo, la mandataria adelantó que su administración mantiene conversaciones con los gobiernos de las distintas entidades federativas para ampliar las aportaciones destinadas a las becas para estudiantes universitarios en todo el territorio nacional.
Evolución de la política de bienestar social
La arquitectura de transferencias monetarias directas tuvo un impulso histórico durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), periodo en el cual se elevaron a rango constitucional las ayudas para la tercera edad, personas con discapacidad y diversos sectores estudiantiles de planteles públicos.
Al asumir el cargo, Claudia Sheinbaum decidió dar continuidad a estos esquemas e integró nuevas vertientes, tales como la retribución económica dirigida a mujeres de 60 a 64 años, la cobertura universal en becas para educación básica que abarca preescolar, primaria y secundaria, además del programa de atención médica preventiva con visitas domiciliarias para la tercera edad.
Información oficial indica que 42,8 millones de habitantes en el país reciben de manera directa alguno de estos beneficios, lo que representa un desembolso gubernamental equivalente a un billón de pesos. Tan solo la pensión destinada a los adultos mayores absorbe un poco más de la mitad de estos fondos, respaldando a un padrón que asciende a 13,7 millones de beneficiarios.
Finanzas sanas y combate a la evasión fiscal
Consultada sobre la viabilidad financiera a largo plazo de estos compromisos gubernamentales, la presidenta argumentó que su permanencia está garantizada gracias a una mayor recaudación y optimización de los ingresos públicos.
Respecto a la posibilidad de aplicar gravámenes adicionales, la líder del Ejecutivo aclaró que no se contempla un incremento generalizado de contribuciones. Aunque mencionó el ajuste aplicado en 2026 al impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas —una medida orientada estrictamente a la salud pública y no con fines recaudatorios—, descartó modificaciones al alza en el esquema tributario general.
“No ha habido un aumento de impuestos como tal ni va a haber, en todo caso lo que estamos buscando es reducción de la evasión fiscal”, señaló Claudia Sheinbaum. “Ese es uno de los elementos que estamos planteando que vamos a presentar para el nuevo Paquete Económico”.
El proyecto financiero para el próximo ejercicio fiscal fue elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para ser turnado al Congreso de la Unión. Este documento integra las previsiones oficiales en materia de crecimiento del producto interno bruto, comportamiento inflacionario, estimaciones de ingresos y la distribución proyectada del gasto público para el año 2027.


