El panorama general de la economía mexicana
Durante los primeros seis meses de 2026, México atrajo un total de 34 mil 968 millones de dólares por concepto de inversión extranjera directa (IED). Esta cifra representa un hito histórico para un periodo comprendido entre enero y junio, superando los registros previos de acuerdo con la información difundida por la Secretaría de Economía.
El reporte oficial indica que el indicador experimentó un avance del 2.1 por ciento en comparación con los 34 mil 265 millones de dólares contabilizados originalmente durante el mismo tramo del año anterior. Con este resultado, el flujo de capital foráneo prolonga su tendencia alcista y consolida un crecimiento acumulado del 89.7 por ciento si se compara el primer semestre de 2021 con el actual ejercicio, según las estadísticas del Registro Nacional de Inversiones Extranjeras (RNIE).
Composición del capital: predominio de las utilidades
A pesar del incremento general en el volumen monetario, el análisis detallado de los recursos revela que la mayor parte provino de corporativos internacionales que ya operan dentro del territorio nacional. Específicamente, la reinversión de utilidades ascendió a 30 mil 957 millones de dólares, lo que equivale al 88.5 por ciento del total de la IED captada.
En contraste, las nuevas inversiones se ubicaron en 2 mil 726 millones de dólares, representando apenas el 7.8 por ciento del agregado, mientras que las transacciones mediante cuentas entre compañías aportaron mil 285 millones de dólares, es decir, el 3.7 por ciento restante.
Sectores y regiones con mayor dinamismo
El aparato manufacturero se posicionó como el principal imán para los capitales externos entre enero y junio, al captar 13 mil 482 millones de dólares, cifra que constituye el 38.6 por ciento de la inversión global y un crecimiento anual del 9.3 por ciento. Este dinamismo estuvo sustentado fundamentalmente en la expansión de la fabricación de equipo de computación, dispositivos de comunicación y componentes electrónicos, rubro que sumó mil 174.5 millones de dólares adicionales, además de las industrias metálicas básicas y la maquinaria.
Por su parte, los servicios financieros y de seguros ocuparon la segunda posición con 10 mil 150 millones de dólares, equivalente al 29 por ciento del total y un alza interanual del 10.9 por ciento. Asimismo, el sector de transportes, correos y almacenamiento destacó por un incremento del 287 por ciento frente a la primera mitad de 2025, alcanzando los 2 mil 650 millones de dólares.
En cuanto a la procedencia geográfica de los recursos, Estados Unidos se mantuvo como el socio estratégico primordial al aportar 16 mil 871 millones de dólares, lo que representa el 48.2 por ciento del total. Le siguieron España con 4 mil 954 millones de dólares, Canadá con mil 741 millones, Australia con mil 698 millones y Alemania con mil 647 millones. En conjunto, estas cinco naciones concentraron el 77 por ciento del flujo captado por el país.
Perspectivas y análisis del sector empresarial
Especialistas del ámbito financiero y empresarial han manifestado posturas encontradas respecto a la estructura interna de estos registros económicos. Para Francisco Peña-Valdés, secretario general de la Asociación de Empresarios Mexicanos en Estados Unidos (AEM), el volumen alcanzado refleja la confianza de quienes ya participan en el mercado mexicano.
“El dato récord de IED es relevante y debe reconocerse como una señal de permanencia y confianza de los inversionistas que ya operan en México”, señaló, aunque advirtió que la reinversión de ganancias y el dinero fresco generan impactos diferentes, pues lo primero consolida operaciones vigentes y lo segundo detona la creación de nuevas plantas, empleos y tecnología.
Desde la perspectiva de Marco Oviedo, estratega sénior para Latinoamérica de XP Investments, el repunte dentro del sector manufacturero representa un indicador altamente favorable, el cual podría consolidarse de manera definitiva una vez que concluyan las discusiones sobre la revisión del T-MEC.
Por su parte, Fernando Iglesias Raggio, académico del IPADE Business School, puntualizó que la disminución observada en las nuevas colocaciones de capital merece un seguimiento puntual. De acuerdo con sus estimaciones, las nuevas inversiones sufrieron una contracción del 13 por ciento al comparar ambos periodos anuales, restando aproximadamente 400 millones de dólares y reflejando una postura de mayor cautela por parte del empresariado internacional frente a los proyectos de nueva creación.


