Banco de México reduce la tasa de referencia a 6.25% y perfila un compás de espera

En una determinación que tomó por sorpresa a los mercados financieros, el Banco de México decidió aplicar una reducción de 25 puntos base a la tasa de interés de referencia, llevándola a un nivel de 6.25%. Esta medida se adoptó pese al reciente repunte inflacionario y al dinamismo favorable que ha mostrado la actividad económica nacional durante los últimos meses.
Un contexto inflacionario temporal y el debate interno
La flexibilización monetaria se materializó luego de que el indicador general de precios escalara hasta el 3.62% durante la primera quincena de octubre, superando el 3.42% reportado al cierre de septiembre. No obstante, la gobernadora de la institución, Victoria Rodríguez Ceja, puntualizó en declaraciones previas que este incremento en la carestía ya estaba contemplado por los modelos econométricos del organismo y se mantiene una perspectiva de transitoriedad.
La votación al interior de la Junta de Gobierno reflejó una marcada división. El ajuste contó con el respaldo de la propia Victoria Rodríguez Ceja, además de los subgobernadores José Gabriel Cuadra García y Omar Mejía Castelazo. En contraste, los miembros Galia Borja Gómez y Jonathan Heath manifestaron una postura disidente al sufragar a favor de mantener el rédito sin modificaciones.
Justificación técnica y perspectivas a futuro
A través de su comunicado oficial emitido este jueves, la autoridad monetaria argumentó que, dadas las condiciones actuales de holgura en el mercado, «el traspaso de movimientos cambiarios a los precios sería limitado». Asimismo, el colegiado determinó que el entorno económico carece de presiones inflacionarias provenientes de la demanda agregada y que la postura restrictiva adoptada previamente continúa surtiendo efecto.
Como contraparte a la flexibilización actual, el banco central advirtió que la tasa se mantendrá en este umbral «por un tiempo prolongado», bajo la premisa de que el nivel actual resulta idóneo para hacer frente a los diversos desafíos macroeconómicos de orden internacional.
La sorpresa de los analistas financieros
El movimiento de la autoridad monetaria desafió las expectativas generales de los especialistas económicos. Previo al cónclave, la encuesta de expectativas de Citi revelaba que 20 de los 36 analistas consultados pronosticaban que el rédito se mantendría intacto. Únicamente seis participantes apostaron por una baja en esta fecha, mientras que diez proyectaban que cualquier modificación se aplazaría hasta 2027.
Firmas globales de análisis como Bank of America señalaron que las señales emitidas previamente por la mayoría de los integrantes del organismo central ya anticipaban la probabilidad de un movimiento a la baja. Por su parte, Banamex alertó sobre posibles repercusiones en la paridad cambiaria, especialmente en un escenario donde la brecha de tasas respecto a Estados Unidos ha tocado un nuevo mínimo histórico.


