Banco de México frena la tasa de interés en 6.5 por ciento y marca distancia de la Fed
Tal como lo pronosticaban los principales analistas del mercado financiero, el Banco de México decidió mantener sin modificaciones el costo del dinero, ubicando la tasa de interés sin cambios en 6.50 por ciento durante su anuncio de política monetaria realizado este jueves 24 de septiembre.
Esta determinación se perfilaba desde semanas atrás, luego de que la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja advirtiera públicamente sobre la persistencia inflacionaria en el sector terciario, reconociendo que los precios en esta área se resisten a mostrar una baja contundente.
Durante la presentación del Informe Trimestral correspondiente al periodo de abril a junio de 2026, la funcionaria detalló: “Esperamos que la inflación de servicios continúe esta tendencia descendente, si bien más lentamente que lo que teníamos esperado anteriormente”.
El mandato principal del banco central mexicano es velar por la estabilidad de los precios internos. Sin embargo, este objetivo enfrenta nuevos desafíos tras registrarse un repunte inflacionario que llevó el índice general a 3.42 por ciento en la primera quincena de septiembre, presionado principalmente por el encarecimiento de productos de la canasta básica como el jitomate, la cebolla y diversas bebidas alcohólicas.
Modificaciones en el discurso oficial de la Junta de Gobierno
En sus comparecencias previas donde también optó por congelar el referéndum monetario, la Junta de Gobierno había insistido en calificar como apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. No obstante, el tono del comunicado más reciente mostró matices importantes.
En esta ocasión, las autoridades monetarias abrieron la puerta a posibles ajustes futuros al señalar que evaluarán de manera minuciosa la evolución del proceso desinflacionario, prestando especial atención a factores determinantes como el traspaso del tipo de cambio a los precios del consumidor, las condiciones de holgura económica y la trayectoria de las expectativas inflacionarias.
Uno de los aspectos más llamativos del informe fue la postura adoptada frente a los movimientos de la política monetaria en Estados Unidos, estableciendo con claridad que las decisiones locales no responderán de forma automática a las acciones de la Reserva Federal.
Al respecto, el colegiado argumentó: “Dado que las condiciones macroeconómicas en México son distintas a las de Estados Unidos, la política monetaria no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos federales”.
Implicaciones del diferencial de tasas para la moneda nacional
La pausa implementada por la autoridad monetaria nacional ocurre en un contexto complejo para el tipo de cambio, donde la brecha en el rendimiento de los instrumentos financieros entre ambas naciones ha sido un elemento determinante en el comportamiento del peso frente al dólar.
Mientras tanto, la Reserva Federal estadounidense, encabezada bajo la nueva gestión de Kevin Warsh, ha retomado un ciclo alcista en su tasa de referencia, estimando los especialistas financieros que se concreten al menos tres incrementos adicionales hacia el cierre del año actual y el transcurso de 2027.
Carlos Serrano, quien se desempeña como economista jefe de BBVA Research en México, advirtió sobre la reducción histórica en la brecha de rendimiento entre ambos países, la cual se ha contraído hasta situarse en 250 puntos básicos.
“El nivel mínimo desde que se adoptó en México la tasa de fondeo interbancario a un día como instrumento de política monetaria. Hace solamente tres años este diferencial era de 600 puntos base”, puntualizó el especialista.
Por su parte, analistas de la firma Invex, representados por Ricardo Aguilar y Efrén Méndez, señalaron a través de una nota de investigación que la inflación local probablemente se mantendrá controlada por debajo del techo del 4 por ciento durante lo que resta del año, lo cual respalda la cautela adoptada por el banco central mexicano.
“A esto se suma un entorno de débil crecimiento económico y un tipo de cambio que sigue sobrevalorado tanto en términos reales como de mercado”, concluyeron los expertos en su análisis sobre el panorama financiero nacional.


