Afac defiende la legalidad operativa de Mexicana de Aviación tras señalamientos de vuelos sin permisos
La industria aeronáutica nacional se encuentra en el centro del debate luego de que surgieran cuestionamientos sobre los protocolos de autorización aplicados a la flota de la aerolínea estatal. Ante los señalamientos públicos respecto a la presunta operación de un equipo sin la documentación definitiva requerida, la autoridad aeronáutica del país ha salido al paso para aclarar la situación legal de sus unidades de transporte.
Garantizan el cumplimiento de las normativas aéreas
Por medio de un posicionamiento oficial emitido recientemente, la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) afirmó de manera categórica que todos los aparatos pertenecientes a la línea aérea del Estado cuentan con los respaldos y autorizaciones indispensables para desempeñar sus rutas comerciales de manera regular. La institución enfatizó que se acata estrictamente la normatividad vigente establecida para el traslado seguro de viajeros en el espacio aéreo nacional.
Para respaldar esta postura, la dependencia federal detalló que personal especializado llevó a cabo los protocolos de supervisión necesarios dentro de los plazos establecidos. “Inspectores de seguridad operacional llevaron a cabo, en tiempo y forma, las revisiones técnicas y documentales pertinentes, mediante las cuales se constató que las aeronaves cumplen con todos los requisitos necesarios para realizar operaciones de transporte aéreo de pasajeros”, subrayó la institución en su comunicado.
El antecedente del incidente en el Bajío
Las dudas sobre el estatus legal de los equipos surgieron a raíz de un acontecimiento registrado el pasado 22 de octubre. En esa fecha, el vuelo 1291 despegó desde Hermosillo, Sonora, con rumbo al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Sin embargo, la tripulación notificó una situación de emergencia derivada de la presencia de humo en la cabina, lo que obligó a desviar la ruta y concretar un aterrizaje imprevisto alrededor de las 13:40 horas en las instalaciones del aeropuerto de El Bajío.
Trascendió que dicho equipo había sido desplegado para mitigar una contingencia y auxiliar a usuarios que se habían quedado varados previamente. Debido a las limitaciones operativas y al tamaño reducido de su flota comercial, la empresa estatal habría recurrido a una unidad de reciente incorporación al país, la cual presuntamente operaba bajo un esquema de aeronavegabilidad provisional y una matrícula provisional con el propósito de agilizar su integración a las rutas de rescate.
Postura oficial y compromisos de supervisión
Fuentes cercanas al sector indicaron que la rapidez en la emisión de dichos permisos temporales presuntamente obedeció a instrucciones directas de la máxima autoridad de la agencia reguladora. No obstante, en su respuesta institucional, la dependencia federal evitó profundizar en las particularidades de este caso específico o en los motivos detrás del uso de certificaciones temporales para esa aeronave en particular.
Pese a las omisiones sobre este vuelo específico, el organismo regulador reiteró su disposición para mantener una vigilancia estricta sobre todas las aerolíneas que operan en territorio nacional. Con este posicionamiento, la AFAC buscó calmar la incertidumbre en el sector aeronáutico y reafirmó su compromiso prioritario enfocado en proteger la seguridad de los pasajeros, las tripulaciones y todos los actores involucrados en las actividades de aviación civil en México.


