A pesar de encontrarse privado de la libertad desde junio de 2021, el actor Héctor Parra encontró una vía inesperada para incursionar en la industria de la moda. Desde las instalaciones del Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, el intérprete consolidó un nuevo proyecto comercial junto con uno de sus compañeros de internamiento, dando vida a una propuesta de diseño que ya se encuentra disponible en el mercado exterior.
El surgimiento de la marca H&H tras las rejas
Durante una entrevista concedida por vía telefónica a un programa de espectáculos conducido por Pati Chapoy, el histrión conocido por su participación en producciones televisivas como Érase una vez y Lo que callamos, las mujeres detalló que este emprendimiento textil lleva por nombre H&H. El proyecto es una sociedad compartida con Hugo Velasco, un compañero de reclusión con quien colabora de manera estrecha en diversas iniciativas creativas.
El actor relató que las primeras fases de diseño comenzaron meses atrás con la expectativa de comercializar las prendas una vez que obtuvieran su libertad. Sin embargo, el rumbo cambió radicalmente cuando recibieron la visita de personas interesadas en su propuesta, quienes decidieron sumarse como inversionistas aportando un local comercial y la maquinaria indispensable para la fabricación masiva. Al respecto, el intérprete reflexionó sobre el proceso creativo surgido en condiciones de encierro:
“Dicen que el ocio es la madre de los vicios, en nuestro caso el ocio fue la madre de la creatividad”, comentó, añadiendo respecto al lanzamiento: “Hoy les presumo que ya está lista y ya está allá afuera, mi línea de ropa y accesorios H&H”.
El catálogo de esta nueva firma contempla una amplia variedad de artículos dirigidos a hombres y mujeres de distintas edades. Entre los productos figuran camisas, playeras, chamarras, calzado, cinturones, gorros, lentes y bolsas, los cuales se comercializarán mediante plataformas digitales, ofreciendo además opciones con diseños personalizados.
La situación legal y la rutina diaria en el Reclusorio Oriente
Héctor Parra cumple una condena dictada en 2024 de 13 años y 10 meses de prisión, tras ser señalado por delitos sexuales en agravio de su hija Alexa Hoffman. Actualmente, su equipo legal se encuentra a la espera de que los tribunales resuelvan un amparo presentado con el propósito de modificar su situación jurídica.
Frente a este panorama, el actor reconoció que la vida intramuros representa un reto constante para su estabilidad emocional, aunque se refugia en la lectura, la escritura, la activación física y las labores formativas para sobrellevar los momentos de mayor desaliento.
“Hay momentos muy difíciles porque al final estar privado de la libertad es muy difícil, pero también a la vez he aprendido a reiniciarme yo mismo, a tener fortaleza”, expresó. Asimismo, admitió: “Sí hay días que me caigo, hay días que no quiero seguir adelante, pero pues estoy yo conmigo y voy para adelante y saco fuerzas a veces donde ya no las hay”. Su red de apoyo más cercana incluye las visitas que recibe los días martes y sábado, destacando el acompañamiento constante de su hija Daniela Parra, quien ha estado presente a lo largo de todo su proceso legal.
Nuevos proyectos editoriales y audiovisuales
Antes de concretar su incursión en el diseño de modas, Parra generaba ingresos económicos mediante la elaboración artesanal de objetos de madera e incensarios fabricados con pasta modeladora, recursos que destinaba a la cobertura de sus gastos diarios y adquisición de artículos personales en la tienda interna del penal.
“Todo esto ha sido justamente por buscar nuestra manera interna de generar, nuestra propia manera de generar, porque sí, efectivamente, aquí compramos en la tienda, compramos las cosas que son del día a día”, puntualizó.
Adicionalmente, el actor prepara un libro autobiográfico estructurado en casi cinco carpetas donde recopila vivencias y reflexiones acumuladas desde su primer día de ingreso, obra que cuenta con la asesoría de una escritora profesional. Paralelamente, trabaja en el desarrollo de una serie de ficción inspirada en la realidad de la población penitenciaria y su posterior reinserción social, un proyecto concebido inicialmente como cortometraje que ahora contempla la colaboración de la guionista Nayour Aragón para consolidar los libretos televisivos.


