A un año del anuncio, el millonario proyecto de centros de datos de OpenAI en la Patagonia sigue sin concretarse
Se cumplió un año desde que el Gobierno argentino, encabezado por el presidente Javier Milei, celebró un acuerdo estratégico para posicionar al país en el mapa global de la inteligencia artificial. Sin embargo, el ambicioso proyecto conocido como Stargate Argentina, que prometía una inyección de capital de hasta US$25.000 millones, todavía no ha logrado trascender la etapa de las intenciones preliminares para transformarse en un compromiso contractual vinculante.
Las tratativas, que involucran a la firma Sur Energy y a los desarrolladores tecnológicos, atraviesan un escenario de cautela y redefiniciones presupuestarias a escala internacional. Desde la cartera económica nacional evitaron brindar precisiones actualizadas y derivaron las consultas hacia el área energética, mientras que los portavoces de la compañía tecnológica han matizado su rol dentro de la iniciativa.
Entre la definición de responsabilidades y los recortes globales
A finales del mes de agosto, el cofundador de Sur Energy, Emiliano Kargieman, había señalado con claridad que “la pelota está en la cancha de OpenAI” al referirse al estancamiento de las negociaciones formales. No obstante, la postura de la creadora de ChatGPT difiere de los plazos y expectativas planteadas inicialmente en Buenos Aires.
Fuentes del sector corporativo explicaron que la compañía estadounidense se posiciona fundamentalmente como un eventual cliente comprador de capacidad de procesamiento. Bajo esta perspectiva, concretar cualquier adquisición masiva “dependería” de la ejecución previa de las obras de infraestructura eléctrica y civil que corresponden a los socios locales en territorio patagónico.
El proyecto original, concebido tras el encuentro oficial en la Casa Rosada en octubre de 2025, contemplaba la instalación de un complejo tecnológico con una capacidad de consumo energético de hasta 500 megavatios. A pesar de la magnitud de la cifra inicial, los impulsores aclararon que el desglose presupuestario incluye una porción masiva destinada a la adquisición rotativa de hardware avanzado, específicamente US$18.000 millones en componentes de procesamiento gráfico que operan bajo un flujo constante de renovación.
Ubicación definida pero sin avances en el régimen de incentivos
Pese a la falta de un vínculo legal definitivo que dé inicio formal a las obras de edificación, los promotores del proyecto confirmaron avances logísticos fundamentales. En conjunto con las autoridades provinciales, se determinó que el complejo se emplazará en la zona de Confluencia, dentro de la provincia de Neuquén, aprovechando las ventajas comparativas en materia de generación de energías limpias.
Las proyecciones iniciales trazadas por los desarrolladores estimaban el inicio de los trabajos de construcción a lo largo de 2026, con vistas a poner en marcha las operaciones comerciales en 2027. Asimismo, se preveía solicitar de forma temprana la adhesión formal a los beneficios del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones.
Sin embargo, informes oficiales presentados ante el Poder Legislativo confirmaron que la iniciativa no registra expedientes formales ni solicitudes de ingreso a este esquema de promoción económica. Paralelamente, los impulsores han estructurado acuerdos preliminares de abastecimiento eléctrico con actores clave del sector energético local como Central Puerto y Genneia, además de sumar alianzas con especialistas en infraestructura de cómputo.
El nuevo escenario energético y la ambición de un polo tecnológico
El estancamiento temporal de Stargate Argentina se produce en un momento donde la industria global de la inteligencia artificial experimenta una transformación profunda en sus prioridades estratégicas. Diversos referentes del sector energético advierten que el verdadero factor limitante para el desarrollo de la IA ya no reside exclusivamente en la disponibilidad de semiconductores, sino en el acceso directo a fuentes masivas de energía primaria.
Desde el ámbito empresario local se ha insistido en la necesidad de vincular directamente los grandes centros de consumo digital con los yacimientos de gas y las fuentes renovables disponibles en el sur del país. Con iniciativas legislativas complementarias en debate parlamentario para facilitar la radicación de infraestructura digital, el objetivo oficial de transformar a la nación en un enclave neurálgico para la tecnología continental continúa sujeto a la resolución de los contratos definitivos entre los inversores privados.


