A pesar de las críticas de la industria, el gobierno federal mantiene su plan de encarecer la tarifa a viajeros extranjeros
Frente al rechazo manifestado por diversos actores del sector turístico, la administración federal decidió seguir adelante con su iniciativa para modificar el costo del Derecho de No Residente. No obstante, las autoridades optaron por ajustar a la baja la estimación inicial planteada para el proyecto fiscal del próximo periodo, reduciendo el incremento a la mitad de lo previsto originalmente.
Esta contribución económica obligatoria se aplica a los viajeros internacionales que ingresan al territorio nacional. Los fondos recaudados a través de este mecanismo se canalizan primordialmente hacia el sostenimiento y desarrollo de proyectos ferroviarios y aeroportuarios, además de otorgar apoyos financieros a las empresas operadas por las Fuerzas Armadas.
Ajuste en la propuesta de incremento
Información proporcionada por la Secretaría de Turismo detalla que la nueva modificación, la cual todavía requiere pasar por el proceso de discusión y sanción dentro de la miscelánea fiscal para el año 2027, contempla un ajuste al alza del 17.8 por ciento en el gravamen. Esta cifra representa un porcentaje considerablemente menor al 35.8 por ciento que se había contemplado en la primera versión del proyecto.
“Como resultado del diálogo institucional y de la atención a los planteamientos de la industria turística, la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados avaló una propuesta para establecer la cuota del DNR en mil 158 pesos para 2027, frente a los 983 pesos vigentes en 2026”, indicó la Sectur este martes.
Destino de los recursos recaudados
En lo referente a la asignación presupuestaria de los ingresos obtenidos por este concepto, el dictamen legislativo contempla canalizar el 57 por ciento del total captado hacia la Secretaría de la Defensa Nacional. Asimismo, se prevé otorgar un 15 por ciento al Instituto Nacional de Migración, mientras que el 28 por ciento restante ingresará directamente a las arcas de la Tesorería de la Federación.
Conforme a los cálculos oficiales, el incremento propuesto de 175 pesos tendrá como destino específico fortalecer las capacidades financieras y operativas del instituto encargado de la gestión migratoria en el país.
Reacciones y preocupaciones del sector privado
Diversos representantes de la iniciativa privada, que incluyen a cadenas hoteleras, aerolíneas comerciales y prestadores de servicios de la industria de la hospitalidad, externaron su desacuerdo con la medida. Desde su perspectiva, aplicar un encarecimiento en las tasas que pagan los visitantes extranjeros en la coyuntura actual representa un factor adverso para la competitividad del país como destino vacacional.
Organismos internacionales han señalado con anterioridad que modificar al alza los impuestos aplicados a los viajeros sin que dichos recursos se destinen a optimizar la infraestructura turística local genera obstáculos innecesarios. Estas barreras no solo encarecen la estancia para los visitantes, sino que terminan por inhibir las nuevas inversiones en el sector.


