El contraste financiero y las primeras acciones de la fiscalía
Mientras la deuda y las alarmas sobre la estabilidad económica de la institución escalaban de forma alarmante, la realidad cotidiana de la cúpula directiva reflejaba una bonanza económica desmedida. Tras la intervención oficial ejecutada por el Banco Central de Paraguay el pasado 3 de noviembre debido a la pérdida de solvencia que sacudió al sistema nacional, las autoridades judiciales implementaron una serie de operativos destinados a recuperar fondos mediante el aseguramiento preventivo de bienes.
Las diligencias ministeriales buscan recuperar un monto estimado en 70 millones de dólares, cifra que representa parte del daño financiero ocasionado por la caída de la entidad. Hasta el momento, el Ministerio Público ha desplegado seis operativos simultáneos que permitieron desenterrar los millonarios activos y flotas de transporte de lujo que poseían los principales ejecutivos implicados en el fraude y la posterior quiebra bancaria.
La estructura jerárquica y los principales implicados
El escándalo financiero salpicó directamente a la plana mayor de Ueno Bank, una entidad que llegó a presumir una base de clientes equivalente al 60 por ciento de la población adulta en Paraguay. En total, la justicia ordenó la detención de ocho altos funcionarios que ocupaban puestos clave en la administración y toma de decisiones.
En la cúspide de la organización se encontraba Juan Manuel Gustale Cardoni, quien se desempeñaba como presidente del banco. Le seguía en la estructura jerárquica Miguel Vázquez Villasanti en calidad de vicepresidente primero. La lista de señalados se completa con Diana Leticia Mongelós González y Julio Danuel Rey Fernández como vicepresidentes segundos, además de los directores titulares Diego Fernando Duarte Schussmuller, Alejandro Gómez Abente y Mariana Isabel Torres Rubiani, junto a Miguel Ángel Almanda Frutos en el puesto de síndico titular.
Flota exclusiva, aeronaves y propiedades confiscadas
Uno de los casos más llamativos dentro de la investigación corresponde a los activos vinculados directamente a Miguel Vázquez, director ejecutivo tanto del Grupo Vázquez como de la institución bancaria intervenida. Durante los cateos, la fiscalía incautó un lote compuesto por nueve vehículos de alta gama utilizados de manera personal, cuyo valor comercial se calcula en 1.4 millones de dólares.
Entre los automóviles de lujo asegurados figuran marcas de prestigio internacional como un Porsche, un Bentley Continental GT, dos unidades Mercedes-Benz Brabus, un BMW M2, un Audi RS e-tron GT, un Lexus y dos vehículos utilitarios de la marca Toyota. La magnitud del patrimonio personal contrastaba notablemente con la crisis de liquidez que sufrían los ahorradores del banco.
El inventario de bienes asegurados también incluye dos aeronaves comerciales registradas a nombre de las empresas del conglomerado. La primera unidad corresponde a un avión Beech Aircraft Corporation modelo 300 fabricado en 1984, con matrícula paraguaya ZP-DSA e inscrito formalmente bajo la propiedad de Ueno Bank. La segunda aeronave es un modelo Beechcraft B55 fabricado en 1979, con matrícula ZP-TLG, vinculado al Grupo Vázquez.
Las autoridades extendieron las operaciones hacia zonas residenciales exclusivas. En el condominio privado Agua Vista, localizado en la localidad de San Juan del Paraná dentro del departamento de Itapúa, se confiscó un yate de la marca Azimut nombrado ZEUS, con matrícula POLO01A1I, el cual presuntamente pertenece al directivo Vázquez. Paralelamente, los equipos de investigación continúan con el análisis de documentos fiscales y equipos electrónicos incautados en las oficinas centrales del banco para deslindar responsabilidades penales.


