El acercamiento del senador con la cúpula petista
El escenario político en Michoacán enfrenta momentos de alta tensión luego de que el senador Raúl Morón intensificara sus apariciones públicas junto a los principales referentes del Partido del Trabajo (PT). Esta serie de movimientos ocurre tras la confirmación interna de que el fiscal Carlos Torres Piña asumirá la representación de la coalición oficialista de cara a la próxima contienda por la gubernatura del estado.
Durante su participación en el Consejo Político estatal del PT, donde vistió los colores tradicionales de la fuerza aliada, el legislador federal cuestionó abiertamente la legitimidad del ejercicio demoscópico implementado por el bloque oficialista. Ante la dirigencia partidaria, insistió en que el mecanismo de selección careció de transparencia y exigió que se efectúe una nueva evaluación antes de que concluya noviembre para asegurar la cohesión del movimiento.
Señalamientos sobre el proceso interno y la justicia local
Las críticas del político morenista no se limitaron al método de selección, sino que también apuntaron directamente contra su principal adversario interno. En su discurso, acusó a la fiscalía local de haber manipulado los tiempos procesales vinculados a una investigación de alto impacto para perjudicar sus aspiraciones políticas y beneficiar intereses particulares.
Según su perspectiva, la difusión de dichos señalamientos buscaba vincularlo de forma malintencionada con hechos delictivos, mientras que el posterior carpetas de investigación confirmó la inexistencia de elementos en su contra una vez definida la postulación. Por su parte, el coordinador de los diputados petistas, Reginaldo Sandoval, respaldó los cuestionamientos y advirtió que la estabilidad de la alianza depende estrictamente de la reposición del levantamiento demoscópico.
Reacciones dentro de la coalición y postura nacional
Las declaraciones generaron un fuerte cruce de opiniones dentro de las filas del partido gobernante. Voces internas, como la del diputado coahuilense Antonio Attolini, advirtieron sobre los riesgos de un quiebre político, recordando antecedentes electorales donde la división interna derivó en la permanencia prolongada de fuerzas opositoras en administraciones estatales.
Pese a las demandas insistentes de la cúpula petista para repetir los sondeos en demarcaciones clave como Michoacán, Zacatecas y Nuevo León, la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, descartó de manera tajante dicha posibilidad. La postura oficial sostiene que las evaluaciones internas se encuentran concluidas y cerradas, por lo que el enfoque actual se centra en dialogar con los aspirantes para integrarlos en distintas responsabilidades institucionales, un proceso que en el territorio michoacano todavía no logra apaciguar las asperezas rumbo a 2027.


