Los mercados financieros de Estados Unidos muestran señales de recuperación este viernes, impulsados por un rebote en las firmas de semiconductores que intenta compensar las recientes pérdidas en el sector tecnológico. Sin embargo, un informe laboral que superó las proyecciones de los analistas alimenta las expectativas de que la Reserva Federal mantenga su postura restrictiva con nuevas alzas en las tasas de interés.
El mercado laboral impulsa la postura monetaria de la Fed
La estabilización bursátil se produce en un contexto de persistente solidez macroeconómica. Durante el mes de octubre, la economía estadounidense añadió 165.000 puestos de trabajo, una cifra que superó los pronósticos generales de los analistas. Además, la tasa de desempleo experimentó un descenso hasta situarse en el 4,1%, mientras que las estadísticas correspondientes a los dos meses previos sufrieron revisiones al alza.
Las contrataciones estuvieron encabezadas por los sectores de servicios profesionales, empresariales y sanitarios. En particular, el ámbito de la salud y la asistencia social incorporó aproximadamente a 55.000 trabajadores. Paralelamente, los ingresos salariales registraron un avance del 0,4% en términos mensuales y del 3,1% en la comparativa interanual.
Esta robustez en la creación de empleo eleva al 70% la probabilidad implícita de que el banco central decida un incremento en las tasas durante el mes de diciembre. Ante este panorama, Clark Bellin, representante de Bellwether Wealth, declaró a Bloomberg que el reporte ofrece tranquilidad y evidencia que el mercado laboral conserva capacidad para crear empleos pese a las tasas elevadas.
Revisión de valoraciones en el sector de la inteligencia artificial
Por otro lado, la volatilidad en la tecnología continúa dominando la agenda de los inversionistas, especialmente en torno a la inteligencia artificial. Las dudas sobre los elevados gastos de capital y la rentabilidad futura de estas plataformas se combinan con crecientes preocupaciones regulatorias sobre los centros de datos, amenazando una parte significativa de la capacidad proyectada para los próximos años.
La presión sobre las valoraciones también se extiende a los procesos de oferta pública inicial en el sector tecnológico. Diversos actores del mercado han ajustado a la baja sus expectativas de valoración para grandes propuestas corporativas, reflejando un entorno de mayor cautela frente a posiciones altamente concentradas y necesidades de financiamiento exigentes.
Comportamiento de las materias primas y divisas
En los mercados de materias primas, los contratos de petróleo experimentaron fluctuaciones en respuesta a posibles señales diplomáticas en Oriente Medio. El crudo Brent registró un incremento del 0,5% para ubicarse en US$98,77 por barril, al tiempo que el referencial WTI avanzó un 0,6% hasta los US$91,16.
En contraste, el oro experimentó un retroceso del 1%, situándose en US$4.044,14 por onza, afectado por la apreciación global del dólar y el escenario de tipos de interés elevados. Por su parte, el bitcóin operó alrededor de los US$76.000 tras haber sufrido una caída cercana al 6% en la sesión anterior.
En el plano cambiario, el índice que mide la fortaleza global del dólar avanzó un 0,7%, aproximándose a los máximos observados en meses anteriores. Mientras tanto, las distintas monedas de América Latina mostraron un comportamiento mixto frente a la divisa estadounidense, reflejando las dinámicas internas y la recepción local de los datos económicos provenientes de la principal economía del mundo.
Actualidad corporativa internacional
En el ámbito empresarial, las noticias corporativas marcaron el pulso de sectores clave. Por un lado, Ikea reportó su tercer ejercicio consecutivo con contracción en las ventas, anotando una bajada del 0,7% hasta los €43.800 millones (equivalentes a US$44.600 millones), lo que motivó recortes de personal y planes adicionales de ajuste en precios para estimular la demanda de los consumidores.
En contraparte, la farmacéutica Moderna incrementó sus proyecciones anuales de crecimiento en los ingresos gracias a la reactivación comercial de sus vacunas, alcanzando un desempeño trimestral positivo que superó las expectativas iniciales del mercado. Por su parte, Under Armour recortó sus estimaciones sobre el margen bruto anual debido al encarecimiento de los costos logísticos y de transporte, generando caídas en la cotización de sus títulos previos a la apertura de la sesión.


