Procesan a Feliciano ‘N’, señalado como segundo al mando del Cártel de Tláhuac por extorsión
Un juez de control dictó auto de formal procesamiento en contra de Feliciano ‘N’, identificado por las autoridades capitalinas como el segundo al mando en la estructura criminal del Cártel de Tláhuac, tras ser acusado formalmente por el delito de extorsión agravada en perjuicio de un comerciante de la zona oriente de la Ciudad de México.
La Fiscalía General de la Ciudad de México dio a conocer que la situación jurídica del imputado comenzó a resolverse luego de su captura inicial registrada en un centro comercial ubicado en la alcaldía Tlalpan, momento en el cual las instancias de seguridad activaron indagatorias paralelas para esclarecer su participación en diversos ilícitos de alto impacto.
De acuerdo con la carpeta de investigación integrada por el Ministerio Público, el individuo utilizaba su posición de poder dentro de la organización delictiva para intimidar sistemáticamente a los propietarios de negocios establecidos, focalizando sus operaciones en un establecimiento dedicado a la compraventa de llantas localizado en la colonia Zapotitla, donde exigía cuotas económicas bajo la promesa de brindar supuesta protección contra la delincuencia.
Modus operandi: Amenazas, violencia y cobros sistemáticos
Las indagatorias ministeriales señalan que las agresiones comenzaron en el año 2023. Para lograr la intimidación de su víctima, el presunto lugarteniente no actuaba de manera individual, sino que se coordinaba con diversos operadores bajo su mando para asegurar el cumplimiento de las exigencias económicas.
El reporte oficial detalla que Feliciano ‘N’ mantuvo un esquema de cobros ilegales durante un periodo prolongado, exigiendo montos que oscilaban entre los 500 y los 5 mil pesos. En los casos en los que el comerciante afectado no lograba reunir la cantidad solicitada, era objeto de agresiones físicas directas y advertencias severas sobre posibles represalias contra su integridad.
La tensión escaló de manera drástica el pasado 7 de agosto, fecha en la que uno de los colaboradores del imputado amenazó directamente al trabajador utilizando un arma de fuego, situación que obligó al locatario a suspender de manera definitiva sus actividades comerciales habituales para salvaguardar su vida.
Nueva orden de aprehensión y continuidad en las investigaciones
Pese al cierre del establecimiento, las intimidaciones por parte de integrantes del Cártel de Tláhuac persistieron durante los meses de septiembre y octubre. Durante este periodo, los agresores irrumpieron en el domicilio particular de la víctima para despojarla de sus pertenencias personales y continuar con las exigencias de dinero.
El testimonio recabado por las autoridades ministeriales constituyó el elemento probatorio fundamental para que la representación social solicitara una segunda orden de aprehensión, la cual fue liberada el pasado 25 de octubre, debido a que el sujeto ya se encontraba recluido en un centro penitenciario enfrentando cargos previos por delitos contra la salud en la modalidad de narcomenudeo y cohecho.
Derivado de la audiencia inicial, el órgano jurisdiccional otorgó un plazo de dos meses para el desarrollo de la investigación complementaria en torno al cargo específico de extorsión agravada. Cabe destacar que, de acuerdo con la legislación vigente, las sanciones contempladas por este ilícito pueden alcanzar penas corporales de 10 a 20 años de prisión, cuyo tiempo exacto dependerá del desarrollo del proceso judicial en curso.


