Factores detrás de la presión a la baja en la divisa
El endeudamiento externo impulsado por la administración de Abelardo De la Espriella se perfila como un factor determinante que podría mantener el precio del dólar en niveles reducidos en Colombia. Expertos del sector financiero indican que la inyección masiva de divisas extranjeras generará un escenario favorable para el fortalecimiento del peso colombiano en los próximos meses.
“Es un elemento que suma a las presiones bajistas”, afirmó Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, al referirse al endeudamiento externo del Gobierno. No obstante, los especialistas advierten que la magnitud real de este impacto dependerá de los mecanismos de financiación que se elijan y de la celeridad con la que dichos recursos sean monetizados dentro de la economía local. Cabe destacar que gran parte de estas necesidades financieras ya se encuentra descontada por los agentes económicos.
Colocación de bonos globales y necesidades de caja
Recientemente, el Ministerio de Hacienda completó una importante operación en los mercados internacionales mediante la emisión de bonos globales por US$5.200 millones. Esta estrategia tuvo como objetivo principal asegurar los recursos requeridos para el Presupuesto General de la Nación, cerrando formalmente el programa de endeudamiento externo previsto para financiar el ejercicio fiscal de 2026 y robusteciendo la liquidez inicial de cara al año 2027.
De acuerdo con la cartera de Hacienda, la demanda agregada alcanzó un pico de US$17.149 millones, lo que representa una sobredoscripción de 3,3 veces el valor ofertado inicialmente, con la participación de fondos e inversionistas de diversas geografías. La transacción se estructuró en tres tramos: US$2.200 millones con vencimiento a cinco años y una tasa cupón del 7%; US$2.000 millones a diez años con un rendimiento del 7,625%; y US$1.000 millones a treinta años con una tasa del 8,125%.
Expectativas del mercado y proyecciones de financiamiento
Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, subrayó que los requerimientos de endeudamiento externo proyectados para el bienio 2026-2027 son sumamente elevados. Según sus estimaciones, las necesidades globales de fondeo externo rondarán los US$19.000 millones, cifra que contempla un ajuste fiscal equivalente al 2,2% del PIB derivado de las normativas de disciplina presupuestaria y rescate económico.
“Desde nuestro punto de vista, el Gobierno viene insinuando que el potencial financiamiento externo entre este y el próximo año llega a unos US$19.000 millones, aproximadamente. Incluso podría ser un poco más”, afirmó Velandia, quien añadió que para 2027 se prevé una cifra cercana a los US$15.000 millones.
El analista recalcó que gran parte de estos volúmenes ya ha sido asimilada por el mercado cambiario. “Lo que tiene el mercado incorporado en realidad son esas dimensiones de cifras”, sostuvo, argumentando que el verdadero punto de inflexión para la tasa de cambio ocurrirá en el momento en que los flujos comiencen a materializarse físicamente en el territorio nacional y se observe la velocidad de su conversión a moneda local.
Perspectivas sectoriales y otras presiones sobre la tasa de cambio
Por su parte, Felipe Campos ubica la deuda externa como un componente secundario dentro de las fuerzas que impulsan la devaluación de la divisa estadounidense en el país. “En el orden de las presiones bajistas, sigo pensando que la principal es la ley del gasto. El segundo factor son los temas del Fondo Monetario Internacional”, explicó, matizando que el endeudamiento opera como “un tercer elemento interesante” que continúa restándole fuerza al valor del dólar.
En la misma línea, Juan David Ballén, director de Estudios Económicos de Aval Asset Management, puntualizó: “Nuestra visión es que el dólar podría mantenerse relativamente bajo en Colombia durante lo que resta de 2026 e incluso en 2027, debido principalmente a las importantes necesidades de financiación externa del Gobierno”. Asimismo, Catalina Tobón, directora de Investigaciones Económicas de Skandia, advirtió que el impacto final dependerá de si las divisas transitan directamente por el mercado libre o si se gestionan mediante operaciones directas con el Banco de la República.
Implicaciones macroeconómicas en la inflación y combustibles
Un tipo de cambio deprimido ha jugado un papel fundamental en la contención de las presiones inflacionarias a través del abaratamiento de los productos importados. Sin embargo, los expertos advierten que un repunte repentino de la divisa podría desatar nuevas alertas sobre el costo de vida y encarecer la importación de combustibles frente a los precios de referencia internacional, obligando al Ejecutivo a definir el futuro del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles o a asumir un mayor déficit fiscal.


