Del rotundo fracaso en las salas de cine al refugio digital
En la industria cinematográfica actual, es frecuente presenciar producciones que pasan desapercibidas durante su paso por la gran pantalla, únicamente para encontrar una segunda oportunidad en los catálogos de los servicios bajo demanda. Este fenómeno se repite con un largometraje de alto voltaje que reunió frente a las cámaras a dos generaciones de intérpretes vinculados al cine de género, aunque su paso comercial estuvo lejos de cumplir las expectativas iniciales.
La trama sigue los pasos de una pareja de exagentes de inteligencia que opta por abandonar sus operaciones encubiertas para contraer matrimonio y comenzar una vida al margen del peligro. Sin embargo, su aparente tranquilidad se desvanece cuando antiguos colegas comienzan a sospechar de su vinculación con una célula corrupta de élite. Las complicaciones se multiplican drásticamente tras un siniestro aéreo que compromete un dispositivo de almacenamiento masivo altamente codiciado por múltiples organizaciones criminales y gubernamentales. Esta producción recibe el título de Alarum.
Una combinación de talento generacional lastrada por la promoción
Bajo la dirección de Michael Polish, este largometraje de ritmo acelerado apostó por conjuntar la frescura de un apellido con peso propio en Hollywood, representado por Scott Eastwood, junto a la dilatada experiencia de una figura emblemática del cine de testosterona como Sylvester Stallone, recordado por encabezar franquicias históricas.
A pesar del atractivo de su reparto principal, el desempeño financiero del proyecto resultó profundamente desalentador. Los analistas señalan que la distribución en salas se limitó considerablemente, lo que obstaculizó el acceso del público generalista. Además, la estrategia de mercadotecnia apostó casi en su totalidad por destacar la presencia de Stallone, descuidando el impulso general de la obra.
Recepción crítica adversa y un desempeño taquillero testimonial
Las cifras económicas reflejan la magnitud del tropiezo: la recaudación mundial apenas alcanzó la cifra aproximada de 254 mil dólares, quedándose muy lejos de amortizar su presupuesto inicial. La respuesta de los especialistas y de la audiencia general tampoco fue favorable, consolidando una reputación negativa que la situó entre las propuestas más flojas del circuito comercial reciente. En agregadores de reseñas especializadas como Rotten Tomatoes, el largometraje se desplomó hasta registrar un escueto 14% de aprobación.
Diversos medios especializados expresaron su descontento de manera contundente. Desde plataformas como The Guardian calificaron el proyecto afirmando que se trata de "Una película tan mala que avergüenza al cine estadounidense. ¡Y ni siquiera se hizo en Hollywood!". Por su parte, portales como CBR apuntaron que "Hay una buena película de acción aquí, pero nunca emerge porque todo es muy enrevesado", mientras que Screen Rant sentenció que "No hay diversión en este mediocre thriller de acción que no aprovecha el potencial talento".
La redención en las plataformas digitales
Pese al rechazo unánime de la crítica y su escaso impacto en taquilla, el comportamiento de los espectadores en los entornos digitales suele deparar sorpresas. Conforme a las tendencias actuales de visualización, este largometraje ha logrado escalar posiciones hasta instalarse de manera sorpresiva dentro del Top 10 de lo más visto en México.
Aquellos espectadores interesados en comprobar por sí mismos las virtudes o debilidades de este controvertido proyecto protagonizado por Eastwood y Stallone tienen la posibilidad de visualizarlo a través de la plataforma de streaming de Amazon Prime Video.


