De los melodramas a la cocina: la faceta culinaria de Carlos Miguel Suárez en la capital

La trayectoria artística de Carlos Miguel Suárez estuvo marcada por su talento para encarnar a los antagonistas más recordados de la televisión mexicana en producciones como Soñadoras, Muchachitas y Amigas y rivales. Sin embargo, ante la escasez de contratos en la pantalla chica y las secuelas físicas y emocionales de un secuestro sufrido en 2012, el intérprete de personajes como ‘Poncho’ en Volver a empezar encontró en el comercio de alimentos una alternativa digna para subsistir.

El camino hacia el emprendimiento gastronómico no fue inmediato ni sencillo para el histrión. Tras experimentar un tropiezo inicial con la venta de alimentos tradicionales, el rumbo de su proyecto cambió gracias a la intervención de Fernando Lucio, un allegado de más de tres décadas de amistad que le propuso reinventar el menú incorporando una receta familiar de alta demanda, dando origen al establecimiento conocido como El Tío Ferruco.

La transición hacia la gastronomía por necesidad económica

Durante décadas, el rostro de Carlos Miguel fue familiar para los televidentes gracias a su participación en melodramas de gran éxito nacional como Mágica juventud, Dos mujeres, un camino y Amigas y rivales. No obstante, las dinámicas de la industria del entretenimiento evolucionaron y los llamados comenzaron a escasear para el veterano actor.

A este panorama laboral adverso se sumaron los estragos del delito de privación de la libertad que padeció en 2012, un suceso traumático de cuatro días de duración que le dejó secuelas permanentes en el rostro, pérdida de piezas dentales y afectaciones motrices en los tendones de las manos. Estos factores, combinados con periodos de depresión, lo obligaron a explorar horizontes completamente ajenos a los sets de grabación.

Lejos de avergonzarse de su nueva realidad, el propio artista reconoció públicamente que su incursión en el comercio callejero obedeció estrictamente a una situación apremiante. Durante una intervención en el programa de espectáculos De Primera Mano en 2019, declaró textualmente:

“No fue gusto, fue necesidad. Entonces, ante la falta de trabajo y como está el país, ahorita dice uno: ‘Bueno, pues hay que hacer algo y honrado, algo bueno, ¿no?’”.

Su primer intento consistió en un puesto de tacos de canasta, con el objetivo de generar recursos cotidianos; sin embargo, la respuesta del público no fue la esperada y el proyecto inicial se declaró en números rojos al poco tiempo de haber arrancado operaciones.

“Se me ocurrió poner tacos de canasta, pero qué crees que no, no pegaron, fracasaron”, admitió en aquella ocasión al recordar las dificultades financieras de esa etapa.

El nacimiento de El Tío Ferruco y la sociedad culinaria

Cuando el panorama indicaba que el proyecto gastronómico tenía los días contados, una llamada telefónica cambió el destino del negocio. Fernando Lucio, quien se enteró de la situación a través de los medios informativos, se comunicó con su antiguo compañero para ofrecerle un respaldo directo y una alternativa culinaria viable.

“Iba yo ya a cerrar el puesto porque no vendía los tacos y también se enteró del chisme y me habló: ‘Oye, ¿qué andas vendiendo, tacos?’. Y digo: ‘Sí, pero ya voy a cerrar, le digo, porque no me resulta’”, relató en su momento ante las cámaras del programa Sale el Sol.

Con una receta propia de cochinita pibil bajo el brazo, Fernando se propuso evaluar el funcionamiento del local y sumar fuerzas con su amigo para transformar el concepto comercial.

“No, pues, a ver, déjame ir a ver qué tal si metemos mi cochinita pibil. Él tiene una receta de cochinita pibil deliciosa, se la recomiendo”, expresó Carlos Miguel al recordar el inicio de la exitosa mancuerna.

De esta manera formalizaron una sociedad donde el apodo de Fernando dio identidad al local, mientras que la división de tareas se estableció de forma equitativa: mientras uno se centraba en la sazón y preparación de los guisos, el actor colaboraba activamente en la compra de insumos, la logística de empaquetado y la atención directa al público consumidor.

Especialidades del menú y su persistencia en los escenarios

El establecimiento comenzó a dar servicio alrededor de junio de 2019 tras una inversión inicial estimada en 10 mil pesos. Ubicado estratégicamente en las inmediaciones de la estación del Metro Chabacano, específicamente sobre la calle José Peón Contreras y la esquina con 5 de Febrero en la colonia Algarín, el negocio diversificó rápidamente su oferta más allá de los tradicionales tacos.

El menú incluyó creaciones que aprovechaban la receta principal en formatos variados, tales como burritos, tortas, panuchos y los denominados cochitos. Estos últimos consistían en tacos dorados rellenos del guiso estelar, realzados con una cobertura de salsa de jitomate y queso rallado, mientras que los panuchos se elaboraban intercalando frijoles entre un par de tortillas con una porción generosa de carne encima.

A pesar de los obstáculos de salud y la diversificación de sus actividades económicas, el actor nunca abandonó por completo su vocación histriónica. Su talento continuó vigente en la pantalla chica mediante apariciones especiales en proyectos contemporáneos como Diseñando tu amor, Mi fortuna es amarte, unidades de dramatización como La Rosa de Guadalupe y Como dice el dicho, culminando su recorrido televisivo con su participación en la telenovela Golpe de suerte, estrenada en 2023.

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