Revelan red de espionaje del Kremlin con conexiones en México y una oferta de 140 mil dólares por un homicidio
Un reciente informe difundido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos puso al descubierto una compleja estructura clandestina vinculada a los servicios de inteligencia de Rusia. De acuerdo con los documentos judiciales, esta organización opera de manera transnacional y mantiene ramificaciones que presuntamente alcanzan territorio mexicano, desatando cuestionamientos sobre la seguridad nacional y las relaciones diplomáticas.
El periodista especializado Raymundo Riva Palacio analizó los alcances de esta acusación formal, la cual recae sobre seis individuos que integran una red de mercenarios. Dicho grupo criminal estaría dedicado a orquestar operaciones encubiertas, actos de sabotaje y atentados terroristas dirigidos fundamentalmente contra naciones europeas que han decidido brindar su respaldo político y militar a Ucrania en medio del conflicto bélico.
La estructura de operaciones y el vínculo con México
El entramado criminal es denominado formalmente como RIS Network, un acrónimo en inglés que hace referencia a los servicios de inteligencia rusos. Según los datos revelados en las investigaciones oficiales y retomados por los análisis periodísticos, esta célula clandestina opera de manera activa desde, al menos, el verano de 2024, consolidándose como el brazo ejecutor del Kremlin para silenciar a opositores y desestabilizar gobiernos extranjeros.
Aunque la mención a México dentro del comunicado oficial estadounidense surge a partir de una circunstancia específica y tangencial, el hecho ha vuelto a poner sobre la mesa la postura diplomática de la administración mexicana frente a Moscú. Expertos en política internacional señalan que este tipo de revelaciones públicas en tribunales de Nueva York complican aún más el panorama diplomático, recordando los antecedentes de acercamiento político que se registraron durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador y que continúan bajo el mandato de la actual presidenta Claudia Sheinbaum.
El complot internacional y la oferta millonaria
El director del FBI, Kash Patel, detalló que el objetivo principal de esta célula era eliminar a figuras críticas del régimen que se encuentran en el extranjero. Específicamente, las pesquisas apuntan a un complot fraguado para asesinar a un prominente disidente ruso que se atrevió a alzar la voz en contra de las políticas de Moscú.
Para llevar a cabo este propósito, la red criminal reclutó a mediados de 2026 a un individuo radicado en territorio estadounidense, identificado en los reportes como el Residente-1. A esta persona se le encomendó la tarea de realizar labores de seguimiento y vigilancia previa a cambio de pagos que oscilaban entre los 1,000 y 1,500 dólares.
Una vez cumplida esta fase, los operadores rusos elevaron la apuesta económica de forma drástica. “A su vez, el Residente-1 realizó la vigilancia solicitada y entregó varias fotografías y videos de las ubicaciones asociadas con la Víctima-1. Ofrecieron además al Residente Estadounidense 140 mil dólares para «eliminar» o «hacer desaparecer» a la Víctima-1”, especifica el comunicado oficial emitido por las autoridades estadounidenses.
Ante la negativa del operador en Estados Unidos de ejecutar personalmente el crimen, los mandos de la red le cuestionaron si conocía a terceros dispuestos a realizar el encargo. Fue en ese momento cuando el implicado aseguró que contaba con «gente en México» que podría perpetrar el homicidio, aunque justificó ciertos retrasos en la ejecución de la tarea criminal.


