Aumentan avistamientos de osos negros en zonas residenciales de Nuevo León: estas son las recomendaciones

El incremento reciente de incursiones de oso negro en zonas habitacionales de Nuevo León ha encendido las alarmas de las autoridades ambientales. Organismos como Parques y Vida Silvestre del estado han señalado que conductas imprudentes por parte de los ciudadanos, tales como acercarse para capturar fotografías o videos destinados a plataformas digitales, acariciar a los ejemplares o intentar proporcionarles comida, generan situaciones de alto riesgo que ponen en peligro tanto a la comunidad como a los propios animales, impulsándolos involuntariamente hacia el tráfico vehicular.

Esta advertencia cobra relevancia tras la difusión de múltiples grabaciones en el municipio de San Pedro, donde algunos ejemplares fueron observados nadando en piscinas particulares dentro del sector Pedregal del Valle o buscando restos orgánicos entre los contenedores de basura en las calles de Valle de San Ángel.

Al respecto, Marcela Aguilar, quien se desempeña como coordinadora de Medicina de la Conservación en Parques y Vida Silvestre, destacó que la búsqueda constante de atención en redes sociales se ha transformado en uno de los obstáculos más graves al momento de convivir con la fauna nativa.

“Lo que hemos visto actualmente es que el error más común es que buscamos el video o la foto para redes sociales antes que pensar en nuestra seguridad o la de ellos”, explicó la especialista.

Entre las conductas más repetidas por la población destacan llamar la atención del animal, arrojarle comida o seguirlo de cerca mientras intenta alejarse. La experta enfatizó que estas acciones bloquean la ruta natural de escape del ejemplar hacia las zonas boscosas, provocando que quede acorralado y que su única alternativa sea adentrarse profundamente en las calles y avenidas urbanas.

“Hay personas que se acercan, intentan hablarles, alimentarlos o incluso seguirlos cuando el animal ya se está retirando, bloqueando su única vía de escape y presionándolos a meterse más hacia la ciudad en lugar de regresar al bosque”, señaló la doctora.

La hiperfagia estacional: el motivo detrás de los descensos

Durante los meses que comprenden entre agosto y diciembre, la población de esta especie atraviesa un proceso biológico fundamental conocido como hiperfagia. A pesar de que los osos negros en esta zona geográfica no experimentan un periodo de hibernación estricto, su organismo experimenta una fuerte demanda instintiva para acumular reservas corporales de cara al invierno.

Bajo circunstancias normales, un ejemplar adulto requiere ingerir aproximadamente 6 mil calorías diarias; sin embargo, en la etapa de hiperfagia, este requerimiento energético asciende de forma drástica hasta alcanzar las 20 mil calorías al día. Esta necesidad nutricional modifica su conducta habitual, intensificando su movilidad y obligándolos a descender hacia las áreas urbanizadas en busca de fuentes de comida accesibles.

Sectores vulnerables y factores de riesgo en los hogares

Los reportes de presencia de osos se concentran principalmente en las demarcaciones que colindan de manera directa con las zonas serranas. Entre los puntos con mayor incidencia figuran el sur de Monterrey, abarcando colonias como La Estanzuela, Valle Alto y Sierra Alta, además de diversos fraccionamientos localizados en San Pedro Garza García, Santa Catarina y Santiago.

Para disminuir las probabilidades de un encuentro cercano, la dependencia estatal aconseja eliminar cualquier elemento que resulte atrayente en los patios y perímetros de las viviendas. Los principales factores de atracción son:

  1. Manejo incorrecto de los residuos domésticos: Constituye la causa principal de los avistamientos. Se sugiere almacenar la basura en el interior de cocheras o emplear contenedores especializados y resistentes hasta el momento en que pase el camión recolector.
  2. Alimento para animales domésticos: Dejar platos con comida para perros o gatos en áreas exteriores actúa como un atrayente permanente para los mamíferos.
  3. Frutos maduros sin recolectar: Árboles frutales con producción rezagada en los jardines representan una fuente inmediata de calorías.
  4. Comederos para aves: Las estructuras con agua azucarada o semillas generan aromas atractivos en el exterior.
  5. Residuos en parrillas y asadores: La grasa y los restos de comida acumulados tras reuniones al aire libre atraen con facilidad a la fauna.

Protocolo de actuación ante la presencia de un ejemplar

Las autoridades recordaron que no toda aparición requiere una intervención de rescate, ya que esto depende de la ubicación y el comportamiento del animal. Si un ejemplar permanece en zonas limítrofes con la sierra alimentándose de recursos naturales, el evento se cataloga únicamente como avistamiento y se procede a orientar a los vecinos. No obstante, el protocolo cambia drásticamente cuando la interacción ocurre en la vía pública o en propiedades privadas.

“Si el oso está en una avenida cerca, comiendo basura o en el jardín de un domicilio, se activa la coordinación directa de Protección Civil municipal”, precisó la especialista. Al identificar una situación de riesgo, tanto para el ciudadano como para el ejemplar, se acude al sitio para evaluar si requiere ser rescatado y reubicado en la montaña, o si con recomendaciones de seguridad el animal logra reintegrarse por sí solo a su hábitat.

Ante un encuentro sorpresivo, se deben seguir las siguientes indicaciones básicas:

  1. Mantener la distancia de forma prudente y evitar movimientos rápidos o intentos de huida corriendo.
  2. Garantizar vías de escape para que el ejemplar pueda retornar a las zonas montañosas sin sentirse acorralado.
  3. Evitar el contacto visual directo y abstenerse de intentar interactuar, hablarle o alimentarlo.
  4. Resguardar a las mascotas dentro de los hogares para prevenir confrontaciones directas.

Es importante destacar que el oso negro se encuentra protegido por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de en peligro de extinción. Cualquier agresión, captura ilegal o intento de alimentación constituye un delito federal investigado por la PROFEPA.

Para reportar emergencias o avistamientos en zonas pobladas, se encuentran disponibles los números de atención institucional:

  • Emergencias: 911
  • Parques y Vida Silvestre de Nuevo León: 81 2033 1218
  • Protección Civil municipal correspondiente

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