Alumnos de la universidad estatal irrumpen en desfile cívico militar en Cuernavaca exigiendo un alto a los crímenes de género
Durante la conmemoración oficial del 216 Aniversario del Inicio de la Independencia de México en la ciudad de Cuernavaca, la rutina de la parada cívico-militar se vio interrumpida de manera abrupta. Integrantes de colectivos universitarios y de la Resistencia Estudiantil de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos decidieron irrumpir en el paso oficial del evento para visibilizar la profunda crisis de violencia de género que azota a la demarcación, centrando su reclamo en el reciente asesinato de la estudiante de intercambio procedente de España, Claudia Tacoronte.
El avance del contingente de protesta fue frenado inicialmente en la intersección de las calles Hidalgo y Matamoros por elementos de las corporaciones de seguridad pública, quienes les negaron el paso durante varios minutos. Como medida de presión ante el cerco policial, las y los manifestantes optaron por tenderse sobre el asfalto, logrando así romper la línea de contención para continuar con su trayecto hacia el corazón de la capital morelense.
Protesta directa en la columna oficial
Convocados por la indignación y coreando consignas a una sola voz con la frase “¡Justicia, justicia!”, los grupos feministas y académicos se infiltraron en la formación del desfile. Portaban pancartas con mensajes contundentes que señalaban directamente a la administración estatal bajo leyendas como “Morelos sede del feminicidio” y “UAEM feminicida”, reflejando el hartazgo ante la falta de garantías para la comunidad estudiantil.
La indignación se ha incrementado drásticamente debido a las estadísticas que registra la institución educativa. En lo que va del año 2026, al menos cuatro alumnas de la UAEM han sido reportadas como desaparecidas y posteriormente halladas sin vida en distintos puntos del estado. La lista de víctimas la integran Kimberly Joselin Ramos Beltrán, de 18 años; Karol Toledo Gómez, de 18 años; Michelle Itzayana Fuentes Calderón, de 15 años e hija de una docente de la facultad; y recientemente la joven europea Claudia Tacoronte, cuyo crimen ocurrió en el municipio de Cuautla.
Reanudación del protocolo y concentración en el Palacio de Gobierno
Después de unos minutos de tensión y de alterar temporalmente el desarrollo del programa patrio, los contingentes escolares y castrenses retomaron su marcha para dar cierre al evento protocolario. Por su parte, el bloque de manifestantes avanzó hasta la explanada situada frente al Palacio de Gobierno para visibilizar la grave situación de inseguridad que padecen las mujeres en el territorio morelense.
Esta movilización se suma a una serie de acciones de protesta que la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos ha protagonizado en fechas recientes. Días antes, la comunidad escolar realizó una caminata desde el campus universitario hasta el centro histórico de Cuernavaca, impulsados por el dolor y la exigencia de respuestas claras por parte de las autoridades.
Para concluir la jornada de protesta, los universitarios levantaron un altar simbólico justo en la entrada principal del recinto gubernamental. En el sitio colocaron ofrendas florales, encendieron veladoras y exhibieron los rostros de las víctimas, exigiendo que las instituciones estatales implementen medidas reales de protección para frenar los crímenes contra las estudiantes y evitar que la impunidad continúe prevaleciendo en la región.


