Una conmemoración marcada por la seguridad fronteriza
Durante la ceremonia solemne realizada en la capital mexicana para recordar el vigésimo quinto aniversario de los atentados de 2001, el embajador estadounidense Ronald Johnson vinculó la memoria histórica con las acciones de seguridad implementadas recientemente por la administración de Washington.
El diplomático argumentó que la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump responde a una evolución constante en las tácticas delictivas globales. Según explicó, las agrupaciones criminales actuales modifican constantemente sus estructuras operativas para someter a la población civil mediante tácticas de coerción extrema.
“Las organizaciones terroristas se adaptan, sus métodos cambian, sus redes cambian”, afirmó Johnson ante los asistentes al evento conmemorativo, enfatizando el uso sistemático de la violencia y el miedo por parte de estas estructuras.
En este sentido, el representante gubernamental ratificó la decisión de su país de catalogar formalmente a diversos sindicatos criminales de la región bajo la figura jurídica de organizaciones terroristas extranjeras, una medida oficializada el 20 de febrero de 2025.
El alcance de las designaciones y la naturaleza del narcotráfico
La lista de agrupaciones sancionadas bajo esta normativa incluye a poderosas estructuras delictivas como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cárteles Unidos, el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo y La Nueva Familia Michoacana. Asimismo, el bloque restrictivo abarca a entidades transnacionales como el Tren de Aragua y la pandilla centroamericana Mara Salvatrucha (MS-13).
Para el diplomático, encasillar a estas estructuras únicamente dentro del tráfico de drogas resulta una perspectiva limitada. En su discurso, puntualizó que dichos grupos recurren cotidianamente al homicidio, la corrupción institucional y la intimidación masiva para alcanzar sus objetivos económicos y territoriales.
“Por eso el presidente Trump ha reconocido la amenaza que representan los cárteles y los ha designado como organizaciones terroristas extranjeras”, sostuvo el funcionario, subrayando que estas acciones buscan frenar el daño transfronterizo que generan.
Memoria histórica y cooperación bilateral
Al recordar los trágicos eventos donde perdieron la vida cerca de 2 mil 977 personas, Johnson reflexionó sobre el paso del tiempo y señaló que para las generaciones más jóvenes, el 11 de septiembre de 2001 representa un acontecimiento histórico que solo conocen a través de archivos fotográficos, material audiovisual y testimonios escritos.
Ante este escenario generacional, hizo un llamado para evitar que la tragedia se reduzca a una simple efeméride en el calendario, abogando por la defensa permanente de las libertades democráticas y el derecho fundamental de la ciudadanía a radicar en entornos seguros.
Alianza estratégica entre México y Estados Unidos
En el plano diplomático, el embajador destacó que el vínculo bilateral trasciende los acuerdos comerciales y geográficos tradicionales. Afirmó que existe un entendimiento sólido entre la administración estadounidense y la presidenta Claudia Sheinbaum para coordinar esfuerzos en materia de protección ciudadana.
Finalmente, el representante de Estados Unidos evocó la solidaridad demostrada por la sociedad mexicana tras los ataques en Nueva York, recordando específicamente la labor humanitaria de los rescatistas integrantes de Los Topos y otros voluntarios que acudieron a colaborar en las labores de remoción de escombros.
“No fueron por un tratado o un acuerdo económico. Fueron porque los vecinos ayudan a los vecinos y porque los amigos permanecen juntos cuando golpea la tragedia”, concluyó el embajador.


