Los señalamientos sobre Andy llegan a Cultura y hablan de negocios en los eventos del INAH

 El pasado martes, en el Informe de Gobierno presidencial, Andy López Beltrán fue el ausente más presente. Apareció en diversas conversaciones, siempre en voz baja, especialmente en aquellas que participaba el constructor Miguel Ángel Bejos, uno de los más favorecidos en el sexenio anterior y que tiene trato directo con el hijo de Andrés Manuel López Obrador.

En todos los intercambios hubo dos constantes: por un lado, nadie puso en duda las revelaciones periodísticas de los últimos días y, por el otro, la pregunta recurrente fue sobre cuál será el próximo escándalo de quien proclamará la austeridad desde los pulpitos morenistas.

Acaso una pista estaría en la Secretaría de Cultura. Allí, los empleados de Claudia Curiel hablan de que Andy tendría el control sobre los proveedores de los eventos que se organizan en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El Instituto renta espacios históricos para eventos privados, como sucedió recientemente con una cena de la FIFA con motivo de la Copa del Mundo, pero, al parecer, las empresas encargadas de la gestión de esos saraos solo pueden salir de una lista confeccionada por Andy.

Contratos en Pemex, licitaciones restringidas de la Sedena y ahora también el INAH. Una voracidad que altera los ánimos en Palacio porque allí creen que los desmanes de Andy afectan la imagen del Gobierno.

Esta situación explicaría el movimiento de ciertas pesquisas contra el empresario Amilcar Olán, amigo de Andy y gran consentido en los negocios del gobierno obradorista.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img

Latest Articles