Estimaciones privadas ubican la inflación de agosto por debajo del dos por ciento tras el repunte de julio
Luego del incremento registrado durante julio, la suba generalizada de precios en la economía argentina experimentó una marcada moderación a lo largo del octavo mes del año. De acuerdo con las proyecciones elaboradas por diversas entidades del sector privado, el indicador mensual logró perforar nuevamente el piso del 2%, retomando así la senda decreciente que los analistas económicos venían monitoreando de cerca.
Cabe recordar que el último informe oficial difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) había situado el Índice de Precios al Consumidor (IPC) previo en un 2,1%, lo que dejó una variación interanual del 33,8% y un acumulado del 19,3% en lo que va del periodo.
Las proyecciones de las consultoras para el octavo mes
El mapa de pronósticos privados muestra cifras heterogéneas pero alineadas en una tónica de desaceleración. La medición más optimista provino de la firma Eco Go, cuyo Relevamiento de Expectativas de Mercado ubica el avance mensual en apenas un 1,5%.
En una línea similar se posicionó Analytica, entidad que calculó una variación del 1,7% para el período comprendido, mientras que la Fundación Libertad y Progreso estimó un índice cercano al 1,8%. Por su parte, el centrado análisis de precios minoristas desarrollado por C&T Asesores para el Gran Buenos Aires arrojó un incremento del 1,6%.
Los motivos detrás de la desaceleración
El repliegue de los precios en agosto respondía, en buena medida, a una corrección lógica tras el salto inflacionario motivado por cuestiones estacionales durante el invierno. Según indicó Camilo Tiscornia, director de C&T, el mes anterior había estado fuertemente condicionado por el movimiento turístico característico del receso escolar.
Al concluir dicho lapso vacacional, la presión alcista ejercida por esos servicios específicos se diluyó, propiciando el freno general de los valores. A esto se sumó el comportamiento exhibido por la división de alimentos y bebidas, la cual mantuvo un ritmo de ajuste contenido en torno al 1,7%, alineándose con el promedio de los meses previos.
A pesar de mostrar cierto dinamismo interno impulsado fuertemente por las frutas y las verduras, otros rubros contuvieron el impacto general. En este sentido, la consultora LCG remarcó en su informe semanal que la cuarta semana de agosto evidenció una variación prácticamente nula en el segmento alimentario.
“Las bajas en panificados, lácteos y verduras compensaron las subas de algunos rubros con menor peso relativo. Carnes se mantuvo estable”, detalló la organización en su reporte periódico.
Perspectivas y proyecciones para septiembre
De cara al noveno mes del año, los analistas prevén que la dinámica inflacionaria conserve una estabilidad relativa respecto a los registros de agosto, aunque advierten sobre la irrupción de nuevos factores estacionales que podrían incidir de forma puntual en sectores específicos.
Al respecto, Tiscornia anticipó que las primeras mediciones para septiembre sugieren valores semejantes, condicionados fundamentalmente por el cambio de temporada, el cual suele impactar sobre el costo de la indumentaria. No obstante, el especialista aclaró que “la tendencia más de fondo es que la inflación vaya cediendo en los próximos meses”.
Bajo este panorama macroeconómico, las estimaciones del sector privado confieren un horizonte optimista, proyectando que el índice inflacionario concluya el año en curso perforando los pisos observados durante los meses anteriores.


