Atizapán alcanza su mínima percepción de inseguridad histórica según datos del Inegi
El municipio de Atizapán de Zaragoza logró posicionarse en un nuevo mínimo histórico en materia de tranquilidad social, al registrar una tasa de 45.5 por ciento en la percepción negativa de seguridad pública durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con los indicadores revelados por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).
Este resultado representa la cifra más favorable para la demarcación desde que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía comenzó a dar seguimiento a este fenómeno demográfico en la región, reflejando un cambio sustancial en la atmósfera de seguridad que perciben cotidianamente los habitantes.
Una tendencia a la baja sostenida en el tiempo
Al analizar el comportamiento anual de las estadísticas, la mejoría resulta evidente para los analistas de políticas públicas. En el mes de junio de 2025, el índice de temor ciudadano se ubicaba en 49.9 por ciento, lo que significa que el decremento interanual representa una baja de 4.4 puntos porcentuales hacia el presente periodo.
No obstante, el contraste es todavía más drástico al ampliar el panorama temporal hacia finales de 2021. En aquel periodo, el porcentaje de pobladores que consideraba riesgoso vivir en la localidad alcanzaba el 75 por ciento. La caída acumulada desde entonces se traduce en una reducción de 29.5 puntos, configurando el descenso más prolongado y significativo documentado en la historia reciente del municipio.
Desempeño destacado frente al contexto nacional
Uno de los aspectos más sobresalientes del estudio demoscópico reciente radica en la velocidad con la que mejoró el indicador en el corto plazo. Entre los meses de marzo y junio de 2026, la proporción de ciudadanos temerosos disminuyó drásticamente 10.8 puntos porcentuales, al pasar de un 56.3 por ciento a la cifra actual.
Dicha variación destaca de manera notable dentro del universo de 91 áreas urbanas evaluadas de forma sistemática por el organismo federal en todo el territorio mexicano. Mientras que la media nacional experimentó una modificación marginal al pasar de 61.5 por ciento a 59.8 por ciento, el ritmo de mejora en esta demarcación superó por mucho el comportamiento general del país.
Claves detrás de la estrategia operativa
Ante estos resultados, el Capitán de Corbeta Justino Bautista Osorio, quien se desempeña como director de Seguridad Pública y Seguridad Vial en la demarcación, atribuyó los logros alcanzados al constante respaldo institucional y presupuestal otorgado a la corporación policial por la administración encabezada por el alcalde Pedro Rodríguez Villegas.
El funcionario policial declaró que el objetivo fundamental de la corporación es mantener el trabajo con “disciplina, profesionalismo y cercanía con la ciudadanía”. Para consolidar este propósito, el modelo de seguridad local ha implementado diversas acciones tácticas y preventivas.
Entre los ejes rectores de la estrategia gubernamental destacan el fortalecimiento operativo del cuerpo de policía, la integración de herramientas tecnológicas enfocadas en la prevención del delito, el incremento en la frecuencia de los patrullajes disuasivos y la estrecha colaboración operativa con las fuerzas de seguridad estatales y federales.
Asimismo, las autoridades locales han priorizado las labores de inteligencia policial, la vinculación directa con los diferentes sectores sociales y la rehabilitación integral de espacios públicos, elementos que, en conjunto, han contribuido a devolver la confianza a las familias atizapenses.


