Rubén Rocha Moya recula y solicita una nueva licencia al frente de la gubernatura de Sinaloa

Una salida precipitada tras la falta de respaldos políticos

En un giro político inesperado que ha cimbrado las estructuras del oficialismo en México, Rubén Rocha Moya ha presentado una nueva solicitud para separarse de su cargo como gobernador de Sinaloa. La decisión se materializa luego de registrarse un aislamiento institucional por parte de la cúpula del partido oficialista, gobernadores correligionarios y la propia administración federal encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

A través de la documentación enviada de manera formal al Congreso local, el funcionario justificó su separación temporal bajo el argumento de que “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”. Esta solicitud de índole indefinida se plantea por un periodo superior a los 30 días, dejando nuevamente en el aire la estabilidad administrativa de la entidad norteña.

Lo llamativo de este movimiento político es la extrema brevedad entre su retorno y su nueva retirada. Apenas veinticutro horas antes, el mandatario había anunciado su reincorporación formal a las oficinas del poder ejecutivo estatal, asegurando que retomaba sus funciones con total normalidad, un anuncio que inmediatamente desató una ola de reacciones adversas dentro del espectro político nacional.

El rechazo frontal desde la Presidencia y los gobernadores de Morena

El regreso temporal de Rocha Moya no pasó desapercibido para las altas esferas del poder. La reacción más contundente provino de la titular del Ejecutivo federal, Claudia Sheinbaum, quien fijó su postura mediante un mensaje público donde subrayó de forma categórica que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación”. La mandataria federal confirmó además que el reingreso a la gubernatura no fue coordinado previamente con el gabinete federal, enterándose del mismo a través de los canales digitales.

La postura oficial de la presidencia encontró un eco inmediato en el bloque de gobernadores afines a Morena. Los mandatarios estatales publicaron un comunicado conjunto donde se desmarcaron de la decisión de Rocha Moya, calificándola como un acto de carácter estrictamente unipersonal. En dicho texto, los gobernadores reiteraron su lealtad institucional a la jefa de Estado y exigieron a su compañero de partido actuar con “madurez y responsabilidad” ante la crisis.

A las presiones políticas internas se suman los persistentes cuestionamientos internacionales. Rocha Moya ha sido objeto de señalamientos por parte de agencias de procuración de justicia de Estados Unidos, las cuales lo vinculan presuntamente con redes de operaciones del crimen organizado, específicamente con la célula conocida como Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, acusaciones que el político ha negado de manera reiterada.

Intensa actividad política y protestas ciudadanas previas al trámite legislativo

Durante las pocas horas que duró su fugaz reaparición al frente de la administración sinaloense, Rocha Moya mantuvo una agenda intensa de encuentros privados. Sostuvo reuniones de trabajo con integrantes de su gabinete, magistrados pertenecientes al Supremo Tribunal de Justicia del estado y con legisladores locales de la bancada guinda. Asimismo, llamó la atención su encuentro nocturno con el senador Enrique Inzunza Cazarez, un perfil político que también arrastra señalamientos gubernamentales procedentes del vecino país del norte por supuestas complicidades con estructuras del narcotráfico.

Ante este escenario de inestabilidad institucional, la oposición política y diversos sectores de la sociedad civil no han permanecido inertes. Ciudadanos y simpatizantes del Partido Acción Nacional convocaron a una concentración masiva para el lunes 24 de agosto en la explanada principal frente al palacio de gobierno, con el objetivo de manifestar su rechazo absoluto a la reincorporación del gobernador.

Corresponderá ahora al Congreso del Estado de Sinaloa analizar con prontitud la nueva petición de licencia enviada por el mandatario y definir el mecanismo legal para nombrar a la persona que asumirá las riendas del poder ejecutivo local. Cabe recordar que, tras su primera licencia concedida a inicios del mes de mayo de este año, fue Yeraldine Bonilla Valverde quien asumió las funciones como gobernadora interina, aunque hasta el momento persiste la incertidumbre sobre si se repetirá dicho escenario o se elegirá a un perfil diferente para pacificar la administración pública sinaloense.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img

Latest Articles