A 27 años del atentado que acabó con la vida del popular conductor de televisión Paco Stanley en las inmediaciones del restaurante El Charco de las Ranas, una línea de investigación recién revelada apunta a que el ataque se trató de un ajuste de cuentas vinculado a una deuda millonaria con la delincuencia organizada.
Esta revelación surge a través del testimonio de Jorge Godoy López, un exintegrante de la policía judicial de Jalisco que en el pasado operó como informante de la Administración para señal del Control de Drogas, conocido comúnmente como la DEA. De acuerdo con los datos expuestos en el proyecto audiovisual titulado Testigos: La verdad tiene voz. Caso Paco Stanley, el excolaborador policiaco afirmó haber estado presente en el momento exacto en que se giró la instrucción de ultimar al presentador.
El trasfondo financiero y la orden del crimen
Juan Carlos Uribe, uno de los realizadores de la mencionada docuserie, detalló en una entrevista concedida a Univisión que el móvil detrás del homicidio estuvo relacionado con recursos económicos no saldados. Según los datos recopilados por la producción, Stanley presuntamente recibió una suma de 4 millones de dólares destinada a una red de blanqueo de capitales, importe que nunca fue devuelto a sus emisores.
“La razón, pues, lógicamente, es dinero, un ajuste de cuentas”, declaró Juan Carlos Uribe al exponer los motivos que desencadenaron la agresión armada. El productor aclaró que Godoy obtuvo conocimiento de estos pormenores debido a que compartió reclusión en el Reclusorio Sur con el líder criminal que presuntamente ideó el plan y con la persona designada para consumarlo.
“El señor Godoy es el que está en el mismo dormitorio, en el Reclusorio Sur, con el capo que manda a matar a Paco Stanley. Cuando se dio la orden, estaba el señor Godoy presente”, puntualizó Uribe. La investigación audiovisual señala directamente a Juan José Esparragoza Moreno, alias ‘El Azul’, como el presunto autor intelectual, mientras que Carlos Acevedo, conocido como ‘El Pato’, habría fungido como el ejecutor material de las instrucciones del capo.
El perfil de Jorge Godoy y su paso como informante
El testigo clave detrás de estas nuevas revelaciones cuenta con un historial complejo dentro de los cuerpos de seguridad y el hampa. Godoy López se desempeñó como policía judicial en Jalisco y posteriormente integró los círculos de protección de capos del Cártel de Guadalajara durante la época de Ernesto Fonseca Carrillo, alias ‘Don Neto’.
Registros hemerográficos de Los Angeles Times de 1997 documentan que Godoy estuvo recluido durante 28 meses antes de establecer un vínculo de colaboración económica como informante con la agencia antidrogas estadounidense. Dicha alianza se forjó en el marco de las indagatorias por el secuestro, tortura y homicidio de Enrique ‘Kiki’ Camarena, agente especial de la DEA ultimado en territorio mexicano en el año 1985.
Tras transcurrir más de dos décadas residiendo fuera de México, Godoy retornó al país con la intención de comparecer ante las instituciones de procuración de justicia y compartir su versión de los hechos. “Yo vengo a ponerme a las órdenes de las autoridades correspondientes, porque yo estoy diciendo la verdad y sé cómo se desarrollaron todos los hechos. De alguien más que me quieran implicar que soy cómplice, pues yo no veo en qué, porque yo no lo vine a matar”, aseveró en una conferencia de prensa.
El motivo del prolongado silencio de la fuente
Una de las incógnitas centrales radica en los motivos que llevaron al exinformante a guardar silencio durante casi tres décadas. Según la postura de la producción del documental, Godoy intentó canalizar esta información hacia las instancias estadounidenses en el periodo en que colaboraba con ellas, sin embargo, las prioridades de dichos organismos apuntaban en otra dirección.
“Cuando el señor Godoy y los otros testigos fueron con la DEA y les dijeron lo que había pasado, a la DEA no le interesó el caso Stanley, no le importaba. El gobierno estadounidense y entidades como el FBI y la DEA lo único que querían era localizar a los culpables del asesinato de su agente, ‘Kiki’ Camarena”, explicó el productor.
Asimismo, durante sus recientes declaraciones, Godoy se dirigió a Paola Durante, una de las personas que enfrentó procesos penales y encarcelamiento tras el atentado contra el conductor, ofreciéndole disculpas por no haber podido intervenir en su favor en aquella época. El exinformante recalcó además que durante la conversación donde se ordenó la ejecución, los nombres de Mario Bezares y de la propia Durante jamás formaron parte de los planes originales.


