El origen de la polémica política
El escenario político mexicano experimentó un nuevo episodio de tensiones internas cuando el senador Manuel Velasco emitió declaraciones que colocaron al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en el centro de la conversación rumbo a los comicios presidenciales del futuro.
Durante un encuentro con representantes de los medios de comunicación, el coordinador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara Alta elogió de manera efusiva la imagen pública del funcionario federal. En su argumentación, el legislador chiapaneco utilizó una particular analogía para ilustrar el nivel de aceptación ciudadana que, desde su perspectiva, ostenta el responsable de la seguridad nacional.
«Y podríamos decir que él es como el Pedro Infante de la política; tiene una popularidad muy alta», declaró Velasco Coello ante los reporteros, atribuyendo dicha aceptación a los supuestos logros obtenidos por el funcionario a lo largo de su trayectoria en el ámbito de la seguridad pública.
Ante este panorama, el líder parlamentario sugirió un posible escenario de cara a la contienda federal del año 2030. Afirmó que, en caso de que el titular de la dependencia decida postularse y conserve su actual rendimiento, la fuerza política que coordina estaría dispuesta a brindarle su respaldo institucional.
La postura tajante desde Palacio Nacional
Las repercusiones de estos dichos no tardaron en manifestarse en las altas esferas del poder federal. Durante su tradicional conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, abordó el asunto y descalificó las especulaciones emitidas por su aliado legislativo.
La mandataria federal catalogó las afirmaciones del senador como un ejercicio de «grilla» y criticó la costumbre de los institutos políticos de adelantar procesos de promoción personal. Sheinbaum enfatizó su rechazo categórico a este tipo de «futurismos» anticipados que desvían la atención de la agenda gubernamental en curso.
No obstante las críticas hacia el coordinador partidista, la jefa del Ejecutivo federal aprovechó la ocasión para reiterar su reconocimiento al desempeño profesional y personal del funcionario al frente de la seguridad ciudadana.
Sobre el colaborador, la presidenta expresó: «un hombre muy capaz, honesto, con mucho profesionalismo, mucha valentía porque después del atentado que vivió se requiere mucha valentía para seguir trabajando en la seguridad de México y es un hombre muy cabal».
La rectificación del senador ecologista
Frente a la desaprobación pública expresada por la titular del Poder Ejecutivo, el legislador federal modificó su postura inicial y rechazó haber realizado un lanzamiento político formal en favor del integrante del gabinete de seguridad.
En declaraciones posteriores para aclarar sus intenciones, Manuel Velasco aseguró que sus palabras fueron malinterpretadas y que únicamente se limitó a responder los cuestionamientos planteados por la prensa sobre el escenario político a largo plazo, negando cualquier intencionalidad de promover candidaturas anticipadas.
«Yo coincido con la Presidenta: el 2030 está muy lejos. Primero hay que pasar la aduana de 2027. Yo en lo personal no destapé a nadie: yo contesté una pregunta que me hicieron compañeros periodistas», puntualizó el dirigente partidista para bajar la tensión con el gobierno federal.
Finalmente, el senador insistió en que su única intención era hacer eco de los sondeos de opinión publicados en diversos medios informativos, los cuales ubican al secretario de Estado con índices favorables de conocimiento público, motivo por el cual recurrió a la peculiar comparación con la icónica figura del cine nacional.
«Y donde lo único nuevo que dije fue que el buen trabajo del secretario de Seguridad ha hecho tener una popularidad sobresaliente en las encuestas que los medios de comunicación han publicado, donde lo ponen como un personaje muy popular y yo hice la comparación con un personaje muy popular del cine mexicano, don Pedro Infante», concluyó el coordinador parlamentario.


