Una mañana abrupta en el corazón de Tlatelolco
Aquel amanecer transcurría con total normalidad para el reconocido actor Roberto Cobo, quien descansaba plácidamente en su departamento ubicado en el edificio Nuevo León de Tlatelolco. Sin embargo, la rutina de los capitalinos se vio interrumpida de golpe al iniciar el temido 19 de septiembre de 1985, fecha que marcaría un antes y un después en la historia urbana del país.
El emblemático intérprete de la recordada obra cinematográfica Los Olvidados, dirigida por el célebre cineasta Luis Buñuel, alcanzó a advertirle a su familiar sobre el movimiento telúrico momentos antes de que la estructura completa colapsara. La magnitud del fenómeno natural, tasada en 8.1, redujo a escombros el complejo habitacional, aunque por fortuna ‘El Calambres’ logró salir con vida de entre las ruinas.
Instantes de terror y rescate bajo los escombros
Debido a la ausencia de sistemas preventivos automatizados en esa época, el temblor sorprendió a la ciudadanía desprevenida en punto de las 7:19 horas. El artista comparó la sacudida inicial con una atracción de feria debido a la intensidad con la que se tambaleaba su hogar situado en el sexto piso, según relató posteriormente en materiales biográficos.
«Sentí que se desprendía una pared y se venía encima. Cuando vi que se caía la pared, agarré las cobijas y me las eché encima. Ya no supe de mí hasta que vi el montón de tierra», describió el intérprete sobre los angustiosos momentos previos a quedar sepultado.
Al recuperar la consciencia, el panorama había cambiado drásticamente: el ventanal de su recámara había desaparecido por completo y su posición ya no correspondía a las alturas del edificio, sino que había quedado prácticamente al ras de la banqueta, circunstancia que facilitó que algunos transeúntes escucharan sus llamados de auxilio.
A pesar del trauma vivido tras el desplome, el histrión conservó su característico sentido del humor al momento de ser auxiliado por desconocidos. Al ser cuestionado con sorpresa sobre su presencia en el lugar, respondió con total naturalidad: «Pues de vacaciones, güey».
Secuelas físicas y hospitalización tras el desastre
Una vez rescatado de la zona de desastre, el célebre actor fue canalizado de emergencia hacia un hospital de Santa Fe para recibir valoración especializada. No obstante, la emergencia no concluyó esa jornada, ya que las fuertes réplicas, como la registrada la noche del 20 de septiembre con una magnitud de 7.6, obligaron a su posterior traslado a las instalaciones de la Cruz Roja.
Semanas más tarde, los dolores persistentes en una de sus extremidades revelaron un diagnóstico severo: tenía rota la cadera. Tras someterse a una intervención quirúrgica para la colocación de un implante ortopédico, el artista logró recuperar la movilidad, aunque con limitaciones físicas permanentes para realizar actividad física intensa.
Legado de un camaleón de la escena nacional
Nacido en el municipio de General Zuazua, Nuevo León, el 20 de febrero de 1930, Roberto Cobo creció rodeado de talento artístico debido a la labor de sus padres en compañías teatrales itinerantes. Desde la temprana edad de 8 años, comenzó a pisar los escenarios de las tradicionales carpas mexicanas que gozaban de enorme popularidad.
Su trayectoria en la gran pantalla despegó formalmente en 1947 con su participación en producciones nacionales, alcanzando la cúspide de su carrera al encarnar al inolvidable ‘Jaibo’ en la aclamada producción de Luis Buñuel. Su versatilidad interpretativa quedó plasmada en una prolífica filmografía que abarcó géneros diversos y consolidó su estatus como una de las figuras más entrañables de la cultura popular mexicana.


