La celebración del Gran Premio de México marca un hito sumamente especial en la trayectoria deportiva de Sergio ‘Checo’ Pérez, quien no solo compite ante su público en el Autódromo Hermanos Rodríguez, sino que también alcanza la impresionante cifra de 300 Grandes Premios disputados dentro de la máxima categoría del automovilismo mundial.
Un recorrido complejo hacia el tricentenario
Durante un encuentro con los medios de comunicación celebrado en la capital del país, el piloto tapatío reflexionó sobre los múltiples acontecimientos que tuvieron que alinearse para que esta cifra redonda coincidiera precisamente con su cita como local, un trayecto que incluyó temporadas difíciles, ausencias temporales y un año sabático. Calificando el acontecimiento como algo fuera de lo común, el mexicano reconoció que el respaldo incondicional de sus seguidores ha sido el motor principal para mantenerse en activo.
“Lo que más extrañé fue a la afición, a la que siempre me apoya en las buenas y en las malas. Ellos son una parte fundamental de que haya regresado a la Fórmula 1”, señaló ante los asistentes, provocando una cálida ovación. Asimismo, al referirse a las actividades públicas previas en Paseo de la Reforma, enfatizó la importancia de saborear cada instante sabiendo que su etapa competitiva se encuentra en la recta final.
El proyecto de Cadillac y las expectativas a futuro
Mirando hacia los próximos años, Pérez considera que una sola temporada resulta insuficiente para consolidar de forma óptima a una escudería completamente nueva. Por este motivo, el experimentado competidor no descartó la posibilidad de extender su vínculo laboral más allá de 2027, aunque puntualizó que por el momento no existen negociaciones formales sobre su continuidad a largo plazo.
“Sabíamos que iba a ser complicado. Empezar de cero es difícil, pero espero que a mediados de la próxima temporada estemos peleando por cosas importantes”, declaró, subrayando además que su voz e influencia actual dentro del garaje estadounidense poseen un peso considerablemente mayor al que experimentó durante su paso por Red Bull.
Respecto a su compañero de filas, el finlandés Valtteri Bottas, el mexicano se deshizo en elogios y manifestó su deseo de mantener la dupla: “Para quien venga, será difícil estar en mi ritmo. No es mi decisión, a mí me encantaría seguir con Valtteri”. No obstante, descartó por completo la posibilidad de involucrarse en roles directivos, como el de jefe de equipo, una vez que decida colgar el casco de manera definitiva.
Reflexiones sobre su etapa en Red Bull y el cierre de su carrera
Al hacer memoria sobre sus años defendiendo los colores de la estructura austriaca, el tapatío admitió que llegó un punto en el que sus aspiraciones deportivas chocaron contra una estructura sumamente rígida. A pesar de ello, reiteró su agradecimiento y satisfacción con lo conseguido.
“En Red Bull no tenía para más. No podía conseguir más. No podía aspirar a más. Como está hecho el proyecto, tienes un techo y lo toqué muy rápido. Siempre estaré agradecido porque transformaron mi carrera. Estoy tranquilo y orgulloso”, afirmó, añadiendo que su pausa temporal le otorgó una perspectiva mucho más madura frente a los altibajos propios de este deporte.
Consciente de que el costo personal más alto de mantenerse en la élite es el tiempo que se aleja de su familia, el deportista tiene claro que su prioridad absoluta es concluir su trayectoria profesional de la manera más digna y competitiva posible, priorizando el nivel competitivo hasta el último día.
“Quiero cerrar mi carrera de la forma más exitosa. Es tan importante el inicio como el cierre y por eso para mí es importante el cierre”, concluyó.


