Rubén Rocha reasume el poder en Sinaloa tras exoneración de la Fiscalía General de la República
Luego de un periodo de casi cuatro meses separado de sus funciones públicas, Rubén Rocha Moya oficializó este viernes su retorno al frente del Poder Ejecutivo en el estado de Sinaloa. La reincorporación se produce una vez que la instancia de procuración de justicia a nivel federal concluyera que no existen indicios ni elementos probatorios que lo vinculen con actividades delictivas, desestimando de esta forma las exigencias de extradición promovidas desde territorio estadounidense.
A través de un comunicado difundido en plataformas digitales, el mandatario confirmó la noticia ante la ciudadanía y recordó que su gestión administrativa concluirá formalmente en octubre del próximo año.
El origen de la licencia y la investigación federal
La separación temporal del cargo ocurrió en el mes de mayo, fecha en la que el político decidió apartarse voluntariamente de sus responsabilidades institucionales mientras las autoridades ministeriales realizaban las indagatorias correspondientes. Estas acciones se derivaron de los señalamientos formulados a finales de abril por el gobierno de Estados Unidos, los cuales apuntaban a una presunta colusión con la organización criminal conocida como «Los Chapitos», acusaciones que también involucraron a otros nueve funcionarios de su administración.
Tras un proceso de 112 días de indagatorias, el titular del Ejecutivo estatal afirmó que la Fiscalía «determinó que no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna, o sea no he cometido ningún delito, conforme al marco constitucional y legal de nuestro país».
Rechazo a los señalamientos y postura política
Una vez conocida la resolución jurídica, Rocha Moya proclamó su inocencia y desestimó los señalamientos en su contra, calificándolos categóricamente como «patrañas» impulsadas por actores a los que señaló como «personeros de la ultra derecha». Asimismo, sostuvo que el propósito fundamental de dichas imputaciones era «dañar, como hoy se sabe a plenitud, al movimiento político de izquierda en el que milito y cuyos principios asumo y represento por completo».
El gobernador enfatizó que su retorno a la administración estatal se da bajo condiciones de total transparencia y rectitud moral ante la ciudadanía sinaloense.
«Hoy regreso al ejercicio de mi responsabilidad como Gobernador de Sinaloa con la frente limpia y en alto, y con la fuerza de la verdad de nuestro lado», expresó el mandatario, quien además advirtió que mantendrá una postura firme en la defensa de su imagen pública: «Que no quepan dudas a nadie; ahora y siempre defenderé, implacablemente y sin concesiones, mi honorabilidad y la de mi familia».
Con este panorama, la administración estatal retoma su normalidad institucional bajo el liderazgo de Rocha Moya, quien deberá concluir los proyectos pendientes de su administración en el tramo final de su gestión constitucional.


