El entramado de complicidades en el Poder Judicial
Investigaciones recientes han puesto bajo la lupa a la estructura del nuevo Poder Judicial federal, revelando un complejo sistema de nombramientos que involucra a más de 25 personas vinculadas directamente con redes de recomendación política. Entre los nombres centrales de este esquema figura la magistrada Surit Berenice Romero, integrante del Órgano de Administración Judicial (OAJ), cuyos antecedentes académicos han sido cuestionados tras trascender que obtuvo su titulación en un lapso inusualmente breve de dos años.
El centro de la controversia radica en los estrechos lazos que unen a la funcionaria con el diputado federal Leonel Godoy. Esta relación ha abierto un debate profundo sobre la existencia de posibles conflictos de interés y tráfico de influencias, debido a la colocación estratégica de familiares y allegados en puestos clave tanto en tribunales como en órganos administrativos de impartición de justicia.
La red de familiares y operadores clave
Dentro del engranaje institucional, la figura de Gildardo Galinzoga Esparza se consolida como el principal operador de la magistrada. Como coordinador de su ponencia, Galinzoga ha tejido una red de nombramientos que beneficia de manera directa a su núcleo familiar y círculo cercano. Entre los casos documentados destacan:
• Karla Fernanda Fernández Barrios (esposa de Gildardo Galinzoga), magistrada federal en el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa y del Trabajo en Morelia, Michoacán.
• Daniel Sánchez Díaz Barriga, magistrado de Circuito en la misma ciudad.
• Jorge Adrián Fernández Barrios, subdirector de área en el Órgano de Administración Judicial.
• Deneb Esparza Mendoza, jueza de Distrito en Uruapan, Michoacán.
• Paulina Ramos Esparza, coordinadora técnica administrativa del OAJ.
A esta lista se suman numerosos primos, sobrinos, cuñados y suegras distribuidos en juzgados de distrito, tribunales colegiados y áreas administrativas en estados como Michoacán, Estado de México, Tabasco y Chihuahua. Asimismo, figuran perfiles con duplicidad de funciones, como Ángel Humberto Mendoza Rodríguez, quien labora simultáneamente en el OAJ y como secretario técnico en la Cámara de Diputados.
Denuncias por corrupción alcanzan al gobierno de Oaxaca
De manera paralela a los señalamientos en el ámbito judicial, la Fiscalía General de la República (FGR) recibió una denuncia formal en contra de figuras de la administración pública estatal de Oaxaca, incluido el gobernador Salomón Jara, su hermano Noé Jara y el senador Antonio Morales.
La querella fue presentada por la exdiputada federal Sofía Castro, quien acudió ante las autoridades federales para solicitar el inicio de investigaciones por delitos graves que van desde delincuencia organizada y tráfico de combustible hasta peculado, desvío de recursos y posibles vínculos con la delincuencia local.
La denunciante fundamentó su acción legal tras tomarle la palabra a Ernestina Godoy, quien previamente había señalado la disposición institucional para atender las demandas de la ciudadanía oaxaqueña. Ante este panorama, diversos sectores sociales y políticos exigen transparencia y cuestionan la efectividad de los mecanismos anticorrupción para esclarecer las responsabilidades de los funcionarios señalados.


